La violencia como forma de reafirmar la masculinidad

La sociedad enseña que los "verdaderos hombres" son violentos.

¿Cómo es un hombre "masculino"? | Fuente: Gatty Images

Cuando hablamos de masculinidades hacemos referencia a la forma cómo los hombres hemos sido criados y educados en una sociedad determinada. Incluye nuestra manera de pensar, de sentir o de comportarnos, además de la forma cómo nos relacionamos con las mujeres y con otros hombres. Este aprendizaje es social, es cultural y no es algo con lo que hayamos nacido y es lo que se conoce como género, pues son atribuciones hechas sobre la base de nuestros genitales.

Si imaginamos a un hombre “masculino” se nos puede venir a la mente distintos tipos de hombres y cada persona tiene una idea distinta del ser “muy masculino” o ser “poco masculino”. De hecho, hace 50 años no era “muy masculino” que los hombres tengan el cabello largo, usen aretes, se tiñan las canas, etc. O una mujer “masculina” hacía referencia a quienes utilizaban pantalones o tenían el cabello corto. Hoy en día es totalmente absurdo pensar que un hombre “deja de ser masculino” por tener cabello largo o dedicarse a labores caseras. Entonces, el género, es decir, nuestra idea de lo masculino va cambiando durante el tiempo y entre sociedades.

Los hombres aprenden a ser agresivos con otros hombres. | Fuente: Getty Images

Sin embargo, en la actualidad muchos hombres tienen miedo de “verse poco masculinos” por temor y pánico a ser ridiculizados o “creer” que otras personas pueden pensar que “es poco hombre” (que erradamente se asocia al ser débil, ser femenino, ser como un niño, entre otros). Por ello, utilizan la violencia para imponerse y demostrar su poder (el cual sienten que otros lo cuestionan).

¿Qué es la violencia?

Es el ejercicio del poder mediante el uso de la fuerza (ya sea esta física, sexual, verbal, emocional, económica o política) que afecta de manera negativa la integridad física o psicológica de la otra persona o de un grupo de personas.

Hay quienes afirman que la violencia es algo normal y forma parte del ser humano. Esta idea es falsa y es porque se confunde violencia con agresividad.

La violencia hacia la mujer es una manera concreta de demostrar "masculinidad" | Fuente: Getty Images

¿Qué es la agresividad?

Es un recurso instintivo de todo ser vivo que le permite preservar la vida, resistir o enfrentar un medio adverso que le impide satisfacer sus necesidades. Así por ejemplo, un perro es agresivo cuando alguien intenta quitarle su comida o de igual forma si intentan sacar alguno de sus cachorros mientras los amamanta su respuesta será agresiva pero no violenta, ya que trata de preservar la vida de sí mismo o de sus cachorros.

¿La violencia es sólo agresividad?

La violencia no es sólo agresión (por más que produzca daño físico o psicológico a quien lo recibe) su propósito es controlar, intimidar y someter al otro. Para ello, debe existir condiciones para que sea posible ejercer la violencia: desbalance de poder, físico, económico, político o cultural.

Violencia y agresividad no son lo mismo. | Fuente: Getty Images

La construcción de la masculinidad como condicionante de la violencia

Desde niños vamos aprendiendo ya sea en casa, barrio, escuela, etc. que hay un rol dominante, de autoridad y protector del hombre hacia la mujer. Ello porque estamos en una sociedad lamentablemente machista y patriarcal.

Así, nos someten a la idea que los hombres no deben mostrar debilidad, ni sentimientos, ni manifestar: dolor, temor, ternura, afecto, compasión, deseo de ser protegido.

Vamos formando la idea inconsciente de reprimir emociones y con ello vamos ejerciendo violencia contra uno mismo.

Desde niños vamos aprendiendo ya sea en casa, barrio, escuela, etc. que hay un rol dominante, de autoridad y protector del hombre hacia la mujer. | Fuente: Getty Images

La violencia como forma de afirmar la masculinidad

El hombre suele ser violento porque:

  • Necesidad de desfogue de sentimientos reprimidos
  • La única vía permitida socialmente es ira y hostilidad porque llorar “no es de hombres”
  • El ámbito familiar único lugar seguro porque las mujeres “no representan amenaza psíquica ni física”.
  • Demostrar siempre a la sociedad “ser masculino” crea inseguridad.
  • Una forma de combatir esas dudas es con la violencia hacia las mujeres, demostrando “poder”.
  • Hombre que autoridad no es reconocida en casa: es un “saco largo” o no es suficientemente hombre.
  • Ante cualquier situación conflictiva en el hogar: temen perder el control de la relación. Les provoca estado de gran tensión.
  • Siente que tiene que luchar por recuperar su identidad de superior
  • La violencia proporciona vivencia temporaria de poder.
  • Ha crecido en un entorno violento y con carencias afectivas por parte de sus figuras paternas.
La única vía permitida socialmente es ira y hostilidad porque llorar “no es de hombres” | Fuente: Getty Images

Triada de la Violencia masculina

El hombre, para no sentirse inferior porque teme “no ser un verdadero hombre” trata de imponer respeto y poder constantemente, y lo manifiestan antes tres sectores:

  • Hacia la mujer (y a niñas y niños) a través de los diversos tipos de violencia, abuso, fecundidad impuesta, mortalidad materna, ITS/VIH/SIDA, paternidad ausente, etc.
  • Entre hombres: Accidentes de todo tipo, homicidios, peleas entre hombres, pandillaje, “barras bravas”.
  • El hombre mismo: Suicidio, adicciones, deportes de riesgo, descuido de la salud.