La masturbación infantil

El niño que se masturba no busca una satisfacción sobre la base de un erotismo sexual, como sí ocurre durante la adultez.

El placer durante la masturbación infantil es diferente al que se puede sentir y experimentar durante la adolescencia o la adultez. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Masturbarse significa tocar los genitales con las manos para provocarse placer. En nuestra sociedad, la palabra masturbación está cargada de una serie de prejuicios negativos que lo vinculan a lo sucio, lo prohibido, lo malo; ello lo único que hace es reforzar el tabú de la sexualidad. Sin embargo, esta práctica es parte de nuestras vidas, del descubrir y conectarnos con nuestro cuerpo, nuestros placeres y conocer nuestros límites también.

Entonces, al hablar de masturbación infantil hago referencia a los estímulos que los niños y niñas hacen de sus genitales con la finalidad de explorar su cuerpo y, además, obtener una satisfacción que los relaja.

Ese placer no es el mismo que puede sentir y experimentar un adolescente o un adulto, donde casi siempre termina en un orgasmo. El niño simplemente siente un agrado, pero no busca una satisfacción sobre la base de un erotismo sexual con fantasías o la imaginación de un adulto.

Inclusive se ha podido ver que bebés de 19 meses toman sus genitales porque les genera una situación placentera. Esta conducta la pueden repetir hasta cuatro veces al día o cada vez que tienen que están desnudos.

Las causas de la masturbación infantil

•    No tiene una causa médica u orgánica que la explique.
•    En la mayoría de los casos forma parte del desarrollo evolutivo propio de niño, quien tan igual como se toca el ombligo o los pies y ello le genera placer, también lo hace con los genitales.
•    Muchos niños lo hacen porque están simplemente aburridos y buscan jugar con su cuerpo.
•    Los niños tienen mucha curiosidad en conocer su cuerpo y conocer sus límites. Muchos niños tienen más curiosidad que otros pero ello no los hace anormales.

La masturbación no es sucia ni es prohibida. Es tan común y natural que nos ayuda a conocer nuestro cuerpo en plenitud. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

¿Qué consecuencias trae?

•    No trae ningún daño físico ni psicológico al niño, salvo que se haga de una manera muy frecuente y que ello lleve a la irritación de la zona, aunque eso usualmente no sucede.
•    Si la masturbación es con alta frecuencia, lo realiza en lugares y momentos no adecuados, conlleva a escenas explícitas de sexo o involucra a otro niño, podríamos estar frente a una víctima de abuso sexual por parte de un adulto o niño mayor.
•    Si los padres reaccionan que una forma inadecuada o exagerada frente a la masturbación de su hijo y lo tildan de algo sucio y malo, ello podría ocasionar daños emocionales en el niño como sentimientos de culpa y complejos frente a su sexualidad.
•    Se han visto muchos casos de niños que al masturbarse han podido conocer su cuerpo y ello los ayudó luego para comprender de forma positiva su sexualidad.

¿Cómo debe actuar?

•    Mantener la calma y darse cuenta que esa masturbación no es mala, sino que es una exploración normal.
•    No regañar al niño sino aprovechar el momento para darle a conocer las partes de su cuerpo con nombre propios y explicarle que ello forma parte de su intimidad.
•    Decirle que lo que está haciendo es normal y aprovechar para aclararle pequeñas dudas sobre temas de sexualidad que puedan aparecen, como las diferencias entre hombres y mujeres.
•    Explicarle que la masturbación es una actividad que se hace en privado.

Debe tener en cuenta

•    Los bebés necesitan de atención, los niños necesitan de límites y los adolescentes de razones.
•    La masturbación no es sucia ni es prohibida. Es tan común y natural que nos ayuda a conocer nuestro cuerpo en plenitud.
•    La masturbación es parte del desarrollo del niño.
•    Muchas veces los mal pensados somos los adultos y no vemos la sexualidad como parte de una vida saludable.