La psicodeportología: ¿En qué consiste el secreto mejor guardado de la selección?

Esta ciencia, empleada por el equipo técnico de la selección peruana de fútbol, sentó las bases para un mejor rendimiento y actitud de los jugadores.

El deportista tiene, por naturaleza, una personalidad competitiva. La psicodeportología ─o psicología aplicada al deporte─ le ayuda a que se empodere todo el tiempo, no solo cuando entra a la cancha. “Con ayuda del psicólogo, los deportistas encuentran su enfoque y toman conciencia sobre distracciones como el dinero o las conquistas”, sostiene Martina Gómez, directora del Centro de Terapias Alternativas y de Antienvejecimiento.

La psicodeportología es uno de los puntos fuertes de trabajo de la selección peruana de fútbol, según reveló el periodista Umberto Jara en su libro "El camino a Rusia". Los psicólogos que trabajan con futbolistas identifican sus habilidades para que estos puedan trabajar la psicomotricidad, un aspecto que mejora la coordinación y precisión de sus movimientos. “Las posiciones en la cancha se definen por estas habilidades. Por ejemplo, los delanteros tienen un toque fino, preciso y rápido, además son creativos. Los mediocampistas son veloces de reflejo y de pensamiento. Si dejan rebotar la pelota lo más probable es que su contrincante se la lleve. Los arqueros son ágiles visualmente e intrépidos”, explica Gómez.  

Pero el trabajo del psicólogo no queda ahí. Su labor es que los deportistas se presenten con la mejor actitud en un juego a pesar de las adversidades. En este proceso participan también todas las personas que tienen algún contacto con el jugador. En el caso de la selección peruana de fútbol, por ejemplo, estas serían el entrenador, los dirigentes, el preparador físico, psicólogos y el personal de servicio que trabaja cerca de ellos. 

 

“Hay que saber manejar la comunicación de la información con ellos", comenta el experto Hugo la Torre, quien formó parte, por un tiempo, del equipo de psicólogos de la selección peruana. "Por lo general [los psicólogos] se reúnen con cada jugador en su habitación para explicarle por qué jugará o por qué no jugará. Por ejemplo, hablar con [Juan 'Chiquito'] Flores era difícil porque tenía que utilizar términos específicos para explicar por qué no había sido convocado para un partido y aun así él se molestaba o se sentía discriminado. Sin embargo, con otros jugadores las razones directas como ‘hoy no arrancas porque no queremos jugadores muy rápidos' se entendían mejor”, sostiene el experto, psicólogo del Centro de Formación Deportiva de futbolistas pequeños.

Según La Torre, el apoyo psicológico a la Selección no mejoró la técnica del futbolista, ya que el juego siempre tuvo la misma forma. Más bien, mejoró la actitud y conducta de los jugadores. 

 

Un jugador no convocado para algún partido se siente mal porque reconoce las consecuencias del hecho: su costo como futbolista disminuye. “Algunos de ellos no actúan como profesionales porque sea su deber, sino por el temor a no ser desconvocados”, indica La Torre.

Varios futbolistas tienen una buena memoria espacial, pero carecen de psicomotricidad fina. Si se detecta el problema a tiempo es posible optimizar su rendimiento.

Hay ejercicios que el equipo de especialistas en psicología recomienda a los futbolistas para pulir sus fortalezas: escuchar música de 432 hz para correr, labores manuales simples como vestirse con los ojos cerrados y a paso lento o ejercicios de memoria como ver partidos de fútbol y comentarlos minuciosamente.

El rendimiento de los futbolistas se refuerza con el apoyo de los hinchas, del entrenador y hasta del personal de servicio. Es importante recordar que los deportistas son seres humanos con frustraciones y fracasos. Por eso la terapia del departamento de psicodeportología es una pieza clave para el éxito de los competidores.