Niños: beneficios de practicar yoga

Disciplina oriental ayuda a los infantes a afrontar mejor el estrés.

Los niños se conocen mejor a sí mismos con el yoga. | Fuente: Getty Images

La infancia es una etapa muy importante en la vida del ser humano, y experimentar algo como el yoga en la niñez es muy beneficioso. Los niños y niñas ejercitan su respiración y aprenden a relajarse para hacer frente al estrés, a las situaciones conflictivas y a la falta de concentración; además de conocer y promover el uso adecuado de sus habilidades sociales y emocionales.

Yoga para niños. La forma en cómo conciben el mundo los niños es muy diferente a la de nosotros, los adultos. Su naturaleza les hace tener una visión más colorida y divertida para entender la vida. Es por esto, que el yoga infantil se plantea diferente a la forma tradicional en que lo practicamos los mayores. Y como el yoga es una disciplina sabia y abierta para todos los que la quieran practicar, se adapta y se convierte en un mundo donde la imaginación no tiene límite; es así que pueden practicar el yoga imaginando que pueden ser valientes guerreras, o grandes árboles con ramas que no tienen fin, o incluso ser cualquier animal que se les ocurra. 

La práctica habitual del yoga, ofrece a niños y niñas muchos beneficios | Fuente: Getty Images

Beneficios. La práctica habitual del yoga, ofrece a niños y niñas muchos beneficios, entre los que destacan:

  • Mejorar su autoestima, conocerse mejor a sí mismos y al mundo que los rodea.
  • Aumentar su capación de concentración y enfoque.
  • Desarrollar fuerza, coordinación y flexibilidad.
  • Experimentar calma emocional, para poder manejar esas emociones que les da intranquilidad.
  • Afrontar mejor los problemas.
  • Mejorar la postura
  • Equilibra el ciclo del crecimiento y ayuda a eliminar las molestias.
  • Promueve la autodisciplina y auto relajación.
  • Calma la mente.
Lo habitual es que lo practiquen una vez por semana por 45 a 60 minutos | Fuente: Getty Images

Usar la imaginación. En una clase de yoga se hace uso de cuentos para que los niños y niñas realicen las posturas o hazañas que desarrollen así más su imaginación;  canciones y  juegos con los cuales se divierten y disfrutan la clase, fomentando de esta manera que sean ellos mismos, que se sientan libres y felices;  de dibujos y mandalas para llegar a la relajación y hasta un poco de meditación para aliviar tensiones, lo cual es fabuloso porque comienzan a tener recursos de qué hacer cuando se sientan ansiosos.

Frecuencia. Lo habitual es que lo practiquen una vez por semana por 45 a 60 minutos, aunque puede variar dependiendo la edad de los pequeños. Los expertos opinan que entre los 3 y  4 años los niños y niñas ya pueden hacer yoga (sin la compañía del padre o la madre), pues es cuando tienen ya la capacidad de controlar y realizar ciertos movimientos con su cuerpo. Hay que entender que la clave del éxito siempre, es la continuidad y la disciplina en la práctica.