La benzoilecgnonina, sustancia que dejó a Paolo Guerrero sin mundial

El fallo del TAS determinó que el delantero de la Selección Peruana no podrá jugar en el Mundial Rusia 2018. Recordemos el resultado analítico adverso que lo llevó a ser suspendido.

Paolo Guerrero, delantero y capitán de la Selección Peruana, fue inhabilitado por el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) por catorce meses, dejando así de lado su sueño de jugar en el Mundial Rusia 2018. Como se recuerda, tras apelar ante la FIFA, el atacante nacional logró reducir su castigo de un año a seis meses, pues Guerrero buscaba se anule la sanción

El delantero peruano dio positivo en un resultado analítico adverso por benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína. "Tras el control de dopaje realizado después del partido de la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 disputado en Buenos Aires (Argentina) el pasado 5 de octubre de 2017, el jugador dio positivo por el metabolito de la cocaína benzoilecgonina, una sustancia incluida en la Lista de Prohibiciones de la AMA 2017 en la clase S6: estimulantes", explicaba el comunicado del ente deportivo.

Con ese resultado y según la FIFA, Guerrero iba en contra del artículo 6 del Reglamento Antidopaje y del artículo 63 del Código Disciplinario. La suspensión era deportivamente perjudicial pues lo alejaba de todo partido "nacional e internacional, amistosos u oficiales". 

Paolo Guerrero fue seleccionado para pasar la prueba antidoping luego del partido de octubre ante Argentina en la Bombonera. El resultado arrojó muestras de benzoilecgonina, un metabolito producido por la hoja de coca.

¿La razón? Un doping positivo por un metabolito de la cocaína llamado benzoilecgonina. “Se encuentra, ya sea en la hoja de la planta de coca o en la cocaína. Una vez ingerida es desdoblada o metabolizada en el hígado, en componentes llamados metabolitos. Si una persona mastica coca, o ‘chaccha’ coca, como se dice en la sierra del país, o usa cocaína en alguna de sus formas, tendrá entonces ese metabolito en su orina, hasta por cinco días después del consumo”, comenta.

Analítico adverso 

En noviembre pasado, Paolo Guerrero llegó a Lima para aclarar ante la Federación Peruana de Fútbol sobre el resultado analítico adverso de su prueba antidopaje y solicitar la contraprueba del mismo. El resultado de esta prueba B era necesario para la decisión del ente rector del fútbol para dar o no una sanción disciplinaria, penalidad este viernes.

La prueba doping puede ser positiva si se detecta la aparición de una o más violaciones a las reglas antidopaje que están relacionadas al consumo de sustancias prohibidas o al uso de algunos métodos ilícitos para incrementar el rendimiento deportivo. Elmer Huerta comenta.

“De acuerdo a la AMA, el dopaje no solo significa detectar una sustancia prohibida, sus metabolitos o marcadores en la sangre u orina de un deportista, sino que implica también todos aquellos obstáculos que el deportista ponga para que se hagan los respectivos análisis de detección, incluso aquel que facilite la absorción de una sustancia prohibida en el atleta es también culpable del delito de dopaje”, comenta.

La contraprueba del resultado analítico adverso analizó la segunda muestra del deportista para demostrar que el metabolito encontrado pertenece a un medicamento de uso terapéutico o no.

“En aras de proteger al deportista y dar mayor validez científica al proceso, siempre se toman dos muestras, el día que se hace el examen. La primera muestra es usada inmediatamente para buscar sustancias prohibidas. Y la segunda se abre solamente cuando existe la necesidad de comprobar la positividad del primer resultado. Esta segunda prueba implica un trámite administrativo especial”, explica.

El resultado de la prueba de laboratorio responde si se encontró algún aditamento que integra la lista de sustancias y métodos prohibidos. “La AMA tiene una lista, la cual pone al día el 1 de enero de cada año, de todas las sustancias que están prohibidas durante la práctica del deporte. Las decenas de sustancias prohibidas están categorizadas, e incluyen anabólicos, hormonas de crecimiento, broncodilatadores, diuréticos, estimulantes, narcóticos, marihuana, y cortisonas, entre otras”, finaliza.