Practicar deporte promueve valores como la empatía y la perseverancia en los niños

Cultivar actividades como el deporte incrementa el autoestima y refuerza actitudes de los niños que previenen el bullying.

El deporte promueve la solidaridad, la esperanza, aprender a autoevaluarse y ver en perspectiva. | Fuente: Getty Images

Practicar un deporte no solo tiene beneficios en nuestra salud física, sino también en nuestro desarrollo mental y emocional al brindar la capacidad de interiorizar valores. Especialistas comentan que las actitudes que implican la relación con los demás, como por ejemplo la empatía con el otro jugador y la perseverancia ante la derrota son las más beneficiadas.

“Los valores que tiene el deporte son muchísimos. Podrían ser la solidaridad, la esperanza, aprender a autoevaluarse, a ver en perspectiva, a autoevaluarse, a asumir las cosas como propias; es decir, uno no se lamenta, no se maltrata. (Otros son) aprender a escuchar a los demás, flexibilidad mental, valorar al otro deportista, que sabe lo que cuesta mantener las reglas y medir los tiempos”, afirma Leopoldo Caravedo, expsicólogo de la Selección Peruana de Fútbol.

 

La disciplina, la obediencia, el aprendizaje de los errores y el respeto forman el carácter del niño o adolescente. Dichos valores son formas positivas de prevenir el acoso entre menores, pues fortalecen el autoestima. Así afirman los expertos de la Federación Española de Psicología del Deporte (FEPD).

Ser constante en el deporte trae con el tiempo ideas positivas, no exclusiva de los que se dedica profesionalmente a este, toda persona que practique algún deporte por pasatiempo también mantiene un equilibrio. Si bien muchos son los beneficios del deporte, se debe tener en cuenta que el exceso de esta actividad no es bueno para la salud.

Muchas veces los padres amenazan a sus hijos con suspender sus hobbies, como su taller de fútbol, por ejemplo, a modo de castigo ante su rebeldía. En el programa de RPP Noticias “Sin Vueltas”, la psicóloga y conductora radial Rachel Watson recomendó no prohibir a los niños realizar alguna actividad deportiva, sino buscar otras alternativas de enseñanza.