Si quieres dar un buen examen, toma antes una siesta

Estudio ha dado cuenta de la importancia del sueño para el aprendizaje.

El dormir es vital para la memoria, según experimento. | Fuente: Giphy

 (Agencia N+1 / Daniel Meza). Las siestas son tan buenas y efectivas como el repasar antes de un examen, según los resultados de una prueba que realizaron científicos de la Escuela Médica Duke-NUS en Singapur.

Repasar la información que se quiere aprender antes de un examen tiene sentido. Cualquier tipo de reactivación de las memorias, como los típicos repasos o revisiones antes de las pruebas escolares o universitarias, llevará a que los conocimientos sean reforzados o consolidados, indicó James Cousins, científico que llevó a cabo el experimento sobre las siestas y los exámenes. Mientras más refuerzas el recuerdo de una idea o memoria, mayor es la huella que esta deja hacia el futuro.

Sin embargo, el dormir es vital para la memoria. Una buena noche de sueño permite a nuestros cerebros consolidar lo aprendido durante el día, y aprender cualquier cosa después de haber dormido mal es muy difícil.

El experimento. Cousins y su compañero Michael Chee lideraron un trabajo en el que se representó una situación con las que estudiantes se enfrentan a menudo. Reunieron a 72 voluntarios para sentarse frente a una presentación sobre 12 tipos distintos de hormigas y cangrejos. A los individuos les pidió aprender todo sobre esos animales, incluyendo detalles como sus dietas y hábitats.

Tras 80 minutos de clase, a los estudiantes se les dio una hora para escoger cualquiera de estas tres actividades: mirar una película, tomar una siesta, o revisar lo que aprendieron. Tras esto, se les dio otros 80 minutos para estudiar.

"La siesta sí puede compensar (máximo 20 minutos). La idea es dormir lo que se tiene que dormir, y cuando no se puede, hay que tratar de recuperar el sueño perdido", indicó la médico internista Liliana Cabani Ravello. | Fuente: Giphy

Posteriormente, los estudiantes debían dar un examen de 360 preguntas sobre las hormigas y cangrejos.

El grupo que hizo una siesta obtuvo mejores puntajes, indicó Cousins, cuyo trabajo fue presentado en la reunión anual de la Sociedad para la Neurociencia ayer en California, Estados Unidos. El equipo tomó el mismo test a los voluntarios una semana más tarde, y los que durmieron la siesta volvieron a ganar.

Los resultados. Si bien aquellos que escogieron repasar superaron a los que vieron películas en el primer test, no hubo mayor diferencia entre ambos grupos en el segundo test una semana después. Esto, para los autores del proyecto, indicaría que repasar puede ser bueno a corto plazo, pero no tanto en el largo plazo.

Los autores, indica Newscientist, aún no se atreven a dar conclusiones definitivas sobre su trabajo, dado que el mismo no es estadísticamente significativo. Su equipo no está tan seguro de por qué la siesta es tan beneficiosa. Es posible, especulan, que las memorias se graben de modo inconsciente durante la siesta, o es posible que esta siesta le brinde a una persona mucha más frescura para el posterior aprendizaje.

El equipo indica que los resultados tienen lógica con las necesidades que el cuerpo aparentemente expresa, cuando “alrededor de las tres de la tarde, hay una baja de la alerta y la concentración”, lo que indicaría que “es momento de una siesta”.

Distintos estudios han dado cuenta de la importancia del sueño para el aprendizaje. Hace unos meses, una investigación de la Universidad de Friburgo concluyó que después de una mala noche el cerebro humano está sobresaturado de información, lo que genera efectos desastrosos en la memoria.

James Cousins es el científico que llevó a cabo el experimento sobre las siestas y los exámenes | Fuente: Getty