Terapias alternativas que curan males físicos a partir de las emociones

Algunas terapias han sido científicamente probadas, mientras que otras son consideradas tratamientos alternativos u homeopatía.

Las terapias alternativas tienen la concepción de que restaurando el equilibrio emocional se resuelve la enfermedad física. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

En el año 2004 tuve mi primera ruptura emocional: “me dejaron”. Eso me causó un fuerte desequilibrio emocional, ansiedad y miedo, como si algo me fuera a pasar; estaba viviendo un ataque de pánico. Al poco tiempo estaba en una sesión de Reiki y conocí las flores de Bach, lo que me devolvió a la calma.

Las flores de Bach

Son un conjunto de preparados de origen vegetal creados por el doctor Edward Bach. Su teoría era que las enfermedades físicas tienen un origen emocional y si los conflictos emocionales subsisten por mucho tiempo, la enfermedad en el cuerpo empieza a aparecer. Sin embargo, al restaurarse el equilibrio emocional se resuelve la enfermedad física. Fue de esta forma que desarrolló la Terapia de las Emociones.

Después de más de 70 años de uso, las flores de Bach han sido probadas como un magnífico sistema para tratar los problemas físicos, mentales y emocionales de los seres vivos. Esta propuesta de tratamiento se basa en la ingestión o aplicación sobre la piel de dichos preparados, con el fin de ayudar a tratar aspectos emocionales, también estimulan el sistema inmune y tienen la capacidad de la regeneración celular de los seres vivos (aplicable en personas, animales y plantas).

Desde la antigüedad se conoce un gran número de plantas que poseen propiedades medicinales, que ayudan a cortar la fiebre, calmar la ansiedad, cicatrizan heridas o refuerzan el sistema inmunológico. La ciencia ha demostrado muchos de estos conocimientos y ha extraído diversos componentes activos de ellas para ser administradas como medicinas.

Las flores de Bach son tratamientos basados en plantas. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

A través de la historia han surgido muchas maneras de tratar dolencias físicas vinculadas al consumo o uso de determinados productos vegetales. Algunos han sido científicamente probados, mientras que otros son considerados tratamientos alternativos u homeopatía. En ese sentido, uno de los tratamientos basados en plantas, que se han elaborado a lo largo de la historia, es el que utiliza las llamadas flores de Bach.

A nivel científico este tratamiento es considerado una práctica homeopática sin efectividad demostrada, no siendo reconocida como terapia por los sistemas de salud en general. Sin embargo, desde el día en que yo las tomé y que -por supuesto- me ayudaron, no he dejado de usarlas en mis intervenciones como psicoterapeuta, y a casi el 90 % de mis pacientes les ayuda.  

Claro está que las flores no hacen milagros, pero sí ayudan a equilibrar a las personas, para que desde el estado más calmado se les pueda hacer la terapia. Es un excelente complemento para abordar de forma integral el conflicto que traen las personas. Por lo tanto, en mi práctica profesional me interesa conocer el mundo emocional de mis pacientes, sus relaciones, cómo duermen, qué comen y qué les duele.

A la fecha en el Perú, hay mayor conocimiento sobre  métodos alternativos que tienen gran eficacia, solo hay que tener fe en el terapeuta con quien se hace el tratamiento y en la terapia en sí. Acupuntura, Reiki, masajes, imanes, piedras, sonidos, cantos, rezos, aromas, digitopresión, ayahuasca, reflexología, fitoterapia, todo funciona siempre que abras tu mente y tu corazón al tratamiento y seas paciente para ver los resultados.