Tu bebé lo sabe bien: el que no llora, no mama

Muchos padres llegan a consulta con el pediatra por la angustia que les genera el llanto del bebé, pero esa expresión no siempre es una amenaza.

Por sí solo, el llanto no debe asociarse a una enfermedad, tendría que sumarse a otros síntomas, como fiebre o sangrado.
Por sí solo, el llanto no debe asociarse a una enfermedad, tendría que sumarse a otros síntomas, como fiebre o sangrado. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images
  • El llanto es el lenguaje del bebé, su modo de comunicarse.

  • El llanto por sí solo, no es sinónimo de enfermedad.

Las ojeras de los padres primerizos hablan mucho de la dura tarea de recibir en casa a un recién nacido. A ellos les invaden los miedos por ese llanto imparable del bebé, inconforme con el pecho de mamá o la canción de cuna que improvisa papá. ¿Qué hacer? ¿Qué no hacer? ¿La ciencia médica qué aconseja?

Un estudio de la Universidad de Warwick, en Inglaterra, analizó a casi 8700 bebés -en países como Alemania, Dinamarca, Japón, Canadá, Italia, Países Bajos y el Reino Unido-, estableciendo una tabla de llanto normal durante los primeros tres meses de vida.

"En promedio, se encontró que los bebés lloran alrededor de dos horas por día en las primeras dos semanas. El llanto generalmente alcanza un pico de alrededor de dos horas y quince minutos al día a las seis semanas, y se reduce gradualmente a un promedio de 1 hora y 10 minutos a las doce semanas", precisan los autores a través de un comunicado.

Según la investigación, los bebés que más lloran son los británicos, les siguen los canadienses e italianos; mientras que en Japón, Alemania y Dinamarca se encuentran los menos lloroncitos.

Sin embargo, la particularidad de estos pequeños individuos hace que no nos podamos fiar de las estadísticas, argumenta el médico pediatra peruano Javier Ferreyros. “No existe un llanto normal y otro que signifique enfermedad, eso no tiene que ver con la cantidad de minutos, ni la hora del día, ni los decibeles del llanto. No se puede clasificar de una forma tan general".

El llanto es comunicación, no enfermedad

Muy a nuestro pesar, esta es la forma que tienen los bebés para expresarse. Es cierto que los adultos alrededor puedan terminar irritados y con niveles altos de angustia y ansiedad, pero hay que tener en claro que por sí solo, el llanto no debe asociarse a una enfermedad.

La madre gana experiencia descifrando el llanto de su bebé. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

"La interpretación del llanto es subjetivo. Cuando nace y llora con fuerza, todos están felices porque en nuestra interpretación mental eso es señal de salud. Sin embargo, si a los diez minutos el bebé sigue llorando, la cosa cambia", dice Ferreyros.

Puede ocurrir que el niño tenga un malestar que se caracterice por estar completamente decaído y no apele al llanto. En cambio, sí lo hará cuando tenga hambre, esté aburrido, cuando tenga el pañal sucio o esté sofocado por el calor.

"La enfermedad no se puede interpretar solamente con el llanto. Si el llanto no para, no come y tiene fiebre, llévalo a la emergencia; si el llanto no para y está vomitando, llévalo a la emergencia; si el llanto no para y tiene diarrea constante, llévalo a la emergencia; si el llanto no para y vomitó con sangre, llévalo a la emergencia".

Interpretar el llanto

No existe una guía para descifrar esta forma de comunicación que tienen los bebés. Para esos casos en los que no se puede saber la razón exacta del llorar, médicos y padres han convenido llamarle 'cólico', dice el pediatra Javier Ferreyros.
 
El experto comenta lo usual que es tener bebés en consulta, debido a la angustia de sus padres. "Cuando se examina al bebé y se corrobora que tiene buen peso y luce bien, eso tranquiliza a la mamá, le asegura que su bebé está sano".

A partir de las cinco de la tarde, los bebés lloran tres veces más que el resto del día. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Inexplicable

La experiencia se logra con el tiempo, es más probable que con el tercer hijo se sufra menos angustia al escucharlo llorar. Aunque ya es una suerte de regla que “a partir de las cinco de la tarde aumente la cantidad de llanto brutalmente. Lloran tres veces más que el resto del día, pero nadie sabe por qué”.

Todavía no existe una base científica sobre una relación entre el llanto y la genética, pero sí es cierto que hay niños que nacen con maneras de ser. "Hay bebés llorones y otros que son dormilones. Querer generalizar es un error", dice el médico.

Finalmente, quienes se preguntan si es malo o bueno dejar que los bebés lloren al menos por un rato, aquí la opinión del pediatra: "esto puede ser una desnaturalización, la madre tiene que responder al llanto de su hijo, pueda que necesite un cambio de pañal. Ellas por instinto responden bien, salvo aquellas que han caído en un caso de depresión posparto".