Zika: ¿cómo se transmite y cuál es el riesgo en el embarazo?

El virus del zika puede generar una serie de problemas durante la gestación, afectando seriamente la salud y el bienestar de los fetos.

La enfermedad se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que es el mismo que provoca la fiebre amarilla y el chikungunya | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

En el camino entre Kampala y Entebbe, en Uganda,  África, está el bosque de Zika, donde en 1947 fue aislado por primera vez el virus que hoy lleva ese nombre. Se aisló de un mono Rhesus y pasó desapercibido por aproximadamente 70 años, tras ello surgió un brote enorme en zonas alejadas de las islas del pacífico que en poco tiempo se reprodujo en Brasil y comenzó una rápida expansión a nivel mundial.

Modo de contagio. La enfermedad se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que es el mismo que provoca la fiebre amarilla y el chikungunya; siendo el zika la infección que menos (y más suaves) síntomas produce en el paciente. La mayoría (casi el 80 %) de los infectados no tiene síntomas, y los que los tienen pueden sufrir de fiebre, erupción, dolor en las articulaciones o molestias en los ojos. También puede haber dolor de cabeza o muscular. En general son molestias leves que duran pocos días. Cuando hay molestias, estas usualmente comienzan entre 4 a 14 días después de la exposición al virus. 

Puede haber una disminución en el crecimiento del cerebro, lo que produce microcefalia (el bebé tiene la cabeza excepcionalmente pequeña). | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

¿Cuál es el riesgo? Es la primera vez en más de medio siglo que surge una infección que comprobadamente produce daño en los fetos de las madres gestantes. Su rápida diseminación ha causado alarma en todo el mundo obligando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia pública internacional.  El riesgo con este virus se da porque puede generar una serie de problemas durante la gestación, afectando seriamente la salud y el bienestar de los fetos. Puede haber una disminución en el crecimiento del cerebro, lo que produce microcefalia (el bebé tiene la cabeza excepcionalmente pequeña). Esto usualmente se acompaña de retardo mental, problemas auditivos y oculares. Parece haber también una asociación con el síndrome de Guillain-Barré, que es uno que produce debilidad progresiva de la musculatura, puede afectar brazos, piernas y, en casos avanzados, la capacidad de respirar debido a una alteración en la función del diafragma.

Si no hay forma de evitar que las gestantes vayan a las zonas endémicas, deben usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo y buenos repelentes para evitar la picadura del mosquito. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images
Hasta enero de este año ya había zika en 16 países de América: Brasil, Colombia, El Salvador, Guyana, Guatemala, Honduras, Martinica, México, Paraguay, Panamá, Suriname, Venezuela, Puerto Rico, Ecuador, Bolivia y Chile (en la isla de pascua). | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Recomendaciones. Muchos países han decidido aconsejar a las mujeres a posponer sus embarazos hasta que se haya controlado la situación actual, mientras los principales centros de investigación en el mundo están trabajando para conseguir una vacuna. Entre tanto, lo que queda es no ir a las zonas declaradas de peligro, y si no hay cómo evitar ir, usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo y buenos repelentes. Así mismo, como medida de salud pública, permitir las fumigaciones que hacen los organismos públicos y no dejar depósitos de agua almacenada sin cubrir en forma hermética, ya que es ahí donde proliferan los zancudos.

Repasando las incidencias. La primera vez que se reportó una persona enferma de zika fue en 1953, en Nigeria, donde se reconocieron 3 casos. En los siguientes 57 años solo se publicaron, en todo el mundo, apenas 13 casos más. Era una enfermedad prácticamente inexistente, con síntomas no muy importantes, y de la que no se sabía que podía causar malformaciones en el embarazo, no tenía ninguna relevancia. Fue una enorme sorpresa cuando de repente, en el 2007, en una isla de micronesia que tenía 6700 habitantes, hubo un brote que afectó a 5000 de ellos. En el 2013 fue el siguiente brote grande, esta vez en la polinesia francesa, donde fueron afectadas 32 mil personas. Este brote fue creciendo por las islas del pacífico, afectando a nueva caledonia y otras islas en el 2014, llegando a Samoa en el 2015. En este año ya se reportaron casos también en Tailandia, Malasia, Filipinas, Indonesia, etc.

¿Y en América? El virus del zika fue identificado en nuestro continente por primera vez en febrero del 2015 en El Salvador, Bahía, al norte del Brasil. Para octubre del mismo año, ya había casos de zika en por lo menos 14 estados del Brasil y los afectados eran más de un millón de personas. Colombia fue el segundo país en tener problemas, teniendo su primer caso en octubre del 2015 y reportando a los 6 meses unos 50 mil probables casos.

En expansión. Hasta enero de este año ya había zika en 16 países de América: Brasil, Colombia, El Salvador, Guyana, Guatemala, Honduras, Martinica, México, Paraguay, Panamá, Suriname, Venezuela, Puerto Rico, Ecuador, Bolivia y Chile (en la isla de pascua). En el Perú tuvimos en enero de este año el primer caso de zika por un paciente que trajo la enfermedad de otro país. En abril hubo el primer caso “autóctono” de una persona que, viniendo de fuera con la enfermedad, contagió a su pareja por contacto sexual, luego comenzaron a surgir más casos ya iniciados acá y el avance fue muy rápido. El Ministerio de Salud (Minsa) luego de que se detectaran más de cien casos de zika en pocos días, declaró emergencia sanitaria por 90 días los departamentos de Loreto, Cajamarca, Ucayali, San Martín, Tumbes, Huánuco, La Libertad, Amazonas, Piura, Lambayeque, así como parte de Lima.