Así puedes cumplir con éxito tus propósitos de Año Nuevo

Los propósitos deben ser personales, dependiendo de lo que quiere alcanzar y de las acciones que está en sus posibilidades realizar.

Llega el 31 de diciembre y una de las tradiciones más famosas es establecer nuestros propósitos a cumplir en los próximos 365 días. Una tarea que puede ser complicada si no tiene claro cuáles debe elegir ni qué acciones seguir para llevarlas a cabo. Un estudio de la Universidad Scranton en Pensilvanxia reveló que solo el 8% de los que se proponen algunas metas para el siguiente año llegan a cumplirlas.

Liliana Tuñoque, psicóloga clínica comenta que establecer metas concretas y realistas es clave.

“Esas metas tienen que ser concretas y que puedan ser alcanzables. Metas reales que nosotros podamos alcanzar de acuerdo a nuestras posibilidades. Ahora, ¿cómo plantearme metas? Primero tendría que hacerme la pregunta de cómo me gustaría vivir hoy, cómo me veo en seis meses, en un año, qué es lo que quiero conseguir en este año que se inicia. En base a las respuestas que yo tenga, voy a plantear mis metas”, comenta.

Los propósitos deben ser personales, dependiendo de lo que quiere alcanzar y de las acciones que está en sus posibilidades realizar.

“Eso depende de cada persona, de lo que cada persona quiere para su propia vida. Las metas varían de persona en persona, de acuerdo a sus propias necesidades, motivaciones, intereses. Sea cual sea la meta, lo primero es tener un criterio de realidad: saber realmente lo que yo quiero y plantearme metas concretas. Trabajar para conseguir mi meta.  Si yo me planteo una meta, no significa que se va a alcanzar de manera gratuita. Esta meta implica fuerza, sacrificio, una lucha constante para poder alcanzar mi meta”, explica.

Subdividir las metas en pequeñas acciones a lograr favorece el cumplimiento de las mismas.

“De preferencia se recomienda plantear metas a corto, mediano y largo plazo, que sean pequeñas, que lleven a metas mayores. No se recomienda plantear metas muy grandes porque es complicado alcanzarlas, es preferible que sea una meta grande y subdividirla o disgregarla en metas pequeñas que finalmente, la suma de todas esas metas pequeñas y su respectivo cumplimiento, me va a llevar a alcanzar la meta grande que me estoy planteando”, afirma.

 “A veces uno se plantea metas, hacemos todo lo necesario para alcanzarlas y finalmente no se cumplen. En la mayoría de los casos, eso nos desmotiva y daña nuestra autoestima. Lo importante es no claudicar. Si de repente no pude alcanzar mi meta, debo hacer una evaluación consciente y oportuna de porque no la pude alcanzar: evaluar los indicadores y ver en qué falló, cómo mejorar o reforzarlos. Que el no cumplimiento de una meta nos motive a seguir adelante, avanzando y esforzándonos para alcanzar la meta que queremos”, finaliza.

La psicóloga clínica y psicoterapeuta Maribel Briceño de Maestre comenta que la ansiedad por cumplir al pie de la letra todos los objetivos que nos planteamos tienen que dejar paso a los imprevistos.

“Uno tiene que estar preparado para lidiar con situaciones que no ha previsto, a veces uno pasa por situaciones de conflicto y que uno, a lo largo del año, tiene que aprender a lidiar. Aprender a construir espacios que nos ayuden a llegar al fin de año con metas y propósitos claros”, comenta Briceño.