Así puedes evitar las compras compulsivas

Toda adicción tiene un trasfondo emocional que puede esconder frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo.

Las compras compulsivas suelen estar movidas por conflictos personales.
Las compras compulsivas suelen estar movidas por conflictos personales. | Fuente: Getty Images

Si te dejas seducir por las ofertas y empiezas a derrochar el dinero que no tienes, es decir, endeudarte, puede ser un indicador de que tienes una adicción a las compras.

Toda adicción tiene un trasfondo emocional que puede esconder frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo. Las compras compulsivas suelen estar movidas por conflictos personales, y lo que se busca es experimentar sentimientos de satisfacción y gratificación a través de las nuevas adquisiciones.

"Es tratar de llenar con cosas materiales, vacíos que hay en ti, pero eso no se logra porque la satisfacción es pasajera, es circunstancial. Como no puedo dominar internamente mis emociones, lo hago externamente comprando cosas", señala el psicólogo Christian Martínez.

El comprador compulsivo puede tener ese comportamiento patológico debido a una depresión de fondo o a problemas de ansiedad.
El comprador compulsivo puede tener ese comportamiento patológico debido a una depresión de fondo o a problemas de ansiedad. | Fuente: Getty Images

¿Qué hago?

Según explica la psicoterapeuta Maribel Briceño, esa necesidad irreprimible de hacer compras desmedidas e innecesarias, nos demandan autocontrol para no ser víctima de nuestros propios impulsos.

La especialista sugiere hacer una lista de prioridades y ajustarlas al presupuesto. Propone el ABC de las compras:

- Piensa qué cosas necesitas realmente, y si estás en posibilidades de satisfacerlas.
- Toma consciencia de que todo lo que compres va a tener que ser pagado por ti.
- Ten muy claro que todo acto genera una consecuencia.

Finalmente, Briceño aconseja que cuando decidamos hacer compras, busquemos el mejor momento para que nada nos juegue en contra. "No sugiero ir a comprar después de una pelea con el marido o de un mal rato en el trabajo. Si se tiene hambre no se puede ir con una lista gigante al supermercado, porque va a comprar más de lo necesario".