Con música puedes hallar cuál es tu ritmo y velocidad al correr

La música puede ser un buen acompañante durante el entrenamiento, en la carrera propiamente dicha, así como en la etapa de estiramiento y reposo.

La música permite concentrarnos en el ejercicio del momento.
La música permite concentrarnos en el ejercicio del momento. | Fuente: Getty Images

En competencia o como pasatiempo, correr es una buena inversión del tiempo. La música puede ser el acompañante perfecto para un ejercicio que tiende a ser muy solitario.

La idea es siempre hacer cosas que te motiven y equilibren tu estado de ánimo. "Preparar un playlist previo a la carrera puede enchufarte, porque la gente que lo hace por primera vez suele ponerse muy nerviosa", comenta Vanna Pedraglio, preparadora física.

Según la experta en fitness, la música ayuda a encontrar nuestro ritmo y velocidad al correr; para evitar equivocaciones si vamos a participar en largas distancias (P. ej. 21 o 10 kilómetros). "Por la euforia o los nervios, en la partida algunos corren más rápido de lo que usualmente lo hacen. Pero en una carrera larga, lo ideal es empezar de menos a más, así que si tienes un paso calculado, empezar 10 a 15 segundos más lento para calentar, oxigenarte y no fatigarte faltando 3 a 4 kilómetros de la meta".

El runner suele ser muy solitario, así que la música puede hacerte sentir acompañado y entretenido. Pero hay que saber elegir, de forma que el cuerpo esté 'sintonizado' durante todo el periodo de entrenamiento.

Cuando llega la fase del estiramiento y de descanso, los músculos pueden relajarse con sonidos que transmitan calma.
Cuando llega la fase del estiramiento y de descanso, los músculos pueden relajarse con sonidos que transmitan calma. | Fuente: Getty Images

La música además ayuda a desconectarnos del estrés del trabajo y permite concentrarnos en el ejercicio del momento, destaca la trainer Magaly Farfán.

En la etapa del calentamiento, la música no debe ser ni muy rápida ni muy lenta, conviene la salsa o el pop, por ser de una velocidad media, que acompaña bien el ejercicio.

En la carrera propiamente dicha, cuando se produce una actividad cardiovascular, son adecuados los ritmos más rápidos, como la música electrónica, dance o el hip hop.

Cuando llega la fase del estiramiento y de descanso, los músculos pueden relajarse con sonidos que transmitan calma (P.ej. brisa marina, cantar de los pájaros).

"Cuando se termina el entrenamiento, las revoluciones y las pulsaciones bajan. La música te prepara mental y físicamente, no solo al correr sino con cualquier ejercicio cardiovascular", señala Farfán.

Para la entrenadora, la elección de la música depende de los gustos personales, pero sí aconseja a los runner acostumbrarse a una práctica en silencio. "No puedes depender de algo, no debes condicionar el ejercicio a que haya o no música".

Ten en cuenta que no debes perder de vista el entorno, para no desatender las señales de tránsito o el paso de los vehículos, así evitarás eventuales lesiones. También toma en cuenta que si la música no es la adecuada, puede bajar tus revoluciones o -por el contrario- puede hacer que corras en exceso.