Los años sabáticos incentivan la creatividad y la independencia

Aunque en el Perú no es tan común tomarse un año para descansar, esta práctica relaja a la persona de tal forma que esta empieza a tomar mejores decisiones.

¿Cómo olvidar el descanso de un año que se tomó Malia Obama en 2016? La hija del ex presidente de Estados Unidos Barack Obama apostó por lo mismo que la asociación Gap Year (año sabático, traducido del inglés) promueve en ese país: las vacaciones de un año. Los especialistas afirman que estas incentivan la creatividad y la independencia en la persona.

Estudios realizados por Gap Year indicaron que estudiantes universitarios en Reino Unido y Australia tuvieron un mejor rendimiento académico que otros adolescentes luego de su año sabático.

En Europa, se promueve esta práctica al terminar el colegio. “El año sabático es importante porque genera nuevas creaciones. Cuando la mente se desconecta de la rutina, la creatividad se expande porque se encuentra en situaciones de relajación y calma”, explica la psicóloga clínica Maribel Villegas.

Un intercambio estudiantil o un año de vacaciones por el mundo hace que las personas conozcan nuevas culturas y tengan nuevas experiencias, lo cual ayuda a tomar mejores decisiones al regreso porque regresan con una mente despejada y abierta al cambio.

“Si las personas quieren tomarse un año sabático en su etapa adulta, donde ya se ha practicado más de 15 años una actividad profesional, bienvenidos. Tiene las mismas ventajas: apertura de mente, bienestar, enriquecimiento, mejora en las emociones del cuerpo y el alma. Por su puesto lo recomiendo”, comenta.

En Perú, las personas suelen convivir con sus padres hasta cumplir 40 años y algunos continúan hasta su vida en matrimonio. “Con el año sabático, aprendemos qué es el desapego porque cortamos el lazo con la familia y esto nos genera independencia y autonomía. Sería importante aplicarlo en Perú en los adultos”, explica la psicóloga.

 

Por norma, las vacaciones en Perú son de 30 días calendarios. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: JohnnyGreig

Según el Ministerio de Trabajo, las vacaciones en los centros de empleo son de 30 días y se pueden disponer en dos o tres periodos de tiempo durante el año si así lo desea el trabajador. A pesar de las normas laborales que dictan cuánto tiempo se debe trabajar, la especialista considera que eso lo decide la persona y no del empleador.  

ADICTOS AL TRABAJO

“Algunas empresas reglamentan que la persona realmente no tenga ningún tipo de comunicación con la empresa cuando sale de vacaciones porque a veces se toman sus días, pero siguen vinculadas con la empresa. Siguen pensando cómo solucionar los problemas y no disfrutan”, explica la psicóloga clínica Jacquelinee Rojas.

La rutina y las responsabilidades laborales, familiares o académicas hacen que el estrés no se libere. De cierta forma, surge un apego que convierte a la persona en una adicta al trabajo. Una persona con pasión por su trabajo no ve su realidad: la carga de horas laborales resta atención a las otras áreas de su vida: la social, la familiar, de parejas e incluso a los pasatiempos (deportes, aficiones, etc.).

“Las descansos permiten que el organismo se reactive en lo psicológico y con lo físico. Por eso, hay menor reporte de enfermedades para personas que pueden tener mayor espacio de vacaciones”, advierte Rojas.

El exceso de trabajo hace que el rendimiento no sea el mismo. A veces es necesario tomarse un tiempo para recargar energías y sentir nuevamente ese gusto por su trabajo. Por eso, unas vacaciones largas siempre serán recomendables pues motivan a las personas y evitan que caiga en un desgaste físico, mental o emocional.