El éxito de la ley de etiquetado en Chile y las expectativas en el Perú

Elmer Huerta asegura que, aunque en el país del sur los índices de obesidad son mayores, "no debemos esperar a sobrepasar los límites" antes de actuar.
El doctor Elmer Huerta explicó el éxito de la Ley de etiquetado
El doctor Elmer Huerta explicó el éxito de la Ley de etiquetado | Fuente: Audio: RPP Noticias | Foto: redbakery

No es un secreto que los alimentos procesados y la comida chatarra son dañinos para la salud, sobre todo cuando estos son altos en grasas saturadas, sodio y azúcares. Ante esta realidad, el gobierno chileno (desde el 2016) le declaró la guerra a los alimentos procesados implementando una serie de restricciones en su publicidad, obligando a las empresas a rediseñar sus empaques y reformulando las normas sobre etiquetados para así mejorar los hábitos alimenticios de los cerca de 18 millones de habitantes del país sureño.

El doctor Elmer Huerta, asesor médico de RPP Noticias, resaltó la importancia de esta política de estado que fue impulsada principalmente por “los índices de obesidad infantil en Chile y que son los más altos del mundo”. Según un estudio del Ministerio de Salud de Chile, la mitad de la población de 6 años en dicho país tiene sobrepeso u obesidad.

Asimismo, Huerta asegura que en el Perú los índices son menores pero “no debemos esperar a llegar a esos límites para recién actuar”.

Desde que se implementaron estas reglas, que entraron en vigencia en 2016, gigantes de la industria alimenticia han tenido que quitar los personajes animados que decoran sus cajas y empaques; también han dejado de comercializar dulces que buscan atraer a los consumidores, principalmente niños, con juguetes o regalos en su interior. La Ley también prohíbe la venta de diversos tipos de comida chatarra como helados, chocolates y papas fritas en los colegios y censura su promoción durante programas televisivos o en sitios web dirigidos a públicos infantiles.

La idea central de la iniciativa es un nuevo sistema de etiquetado que ordena a las empresas de productos empaquetados y envasados pongan sellos de advertencia de color negro si estos tienen alto contenido calórico o de grasas saturadas, azúcares o sódico.

Finalmente, Huerta cree que para que esta ley funcione también en el Perú, “el Ministerio de Salud debe promulgar el Manual de Reglamento de Alimentación Saludable, que está pendiente de aprobación desde noviembre de 2017”.

¿Cómo va el tema en el Perú?

El 16 de mayo de 2013 la "Ley 30021 de Promoción para la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes” fue aprobada por mayoría en el Congreso de la República y promulgada por Presidente Ollanta Humala, en ese entonces.  Sin embargo, para que una ley se plasme en acciones prácticas se necesita un reglamento, es decir una serie de instrucciones para que se cumpla tal como fue concebida.

Es ahí donde entraron a tallar las múltiples fuerzas de interés y económicas que buscaron llevar la ley hacía sus propias conveniencias. Debido a las múltiples maniobras de las partes interesadas, la publicación del esperado reglamento se retrasó y fue recién el 15 de junio del 2017 que el Presidente Pedro Pablo Kuczynski firmó el esperado estatuto.

No solo era necesaria la aprobación porque ese reglamento también ordena al Ministerio de Salud (Minsa) la elaboración de un Manual de Advertencia Publicitarias en el que se detalle un sistema de rotulado de advertencias para que el público sepa que tipo de producto va a comprar. Tal como los rótulos de etiquetado que se usan en Chile.

Sin embargo, la Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores de los Servicios Públicos del Congreso rechazó el sistema de simples octágonos, aprobando en su lugar, un dictamen propuesto por el congresista Daniel Salaverry que propone una especie de octágonos de colores rojo, amarillo y verde, que incluye los porcentajes de requerimientos diarios de nutrientes para un adulto que consume 2000 calorías diarias.

El problema con ese nuevo sistema, que aparentemente tiene intenciones educativas, es que obliga a reformular los parámetros del reglamento, lo cual retrasa su implementación por unos cuantos años más. Dejando a la deriva un sistema claro de información para los consumidores peruanos.