Hasta un 20% de la población del mundo está conformada por Personas Altamente Sensibles

Sensibilidad a estímulos sensoriales, inseguridad y relaciones interpersonales demasiado inocentes. Este es el perfil de las personas que sufren por la sobresaturación de estímulos a nivel sensorial y psíquico.

Una Persona Altamente Sensible puede sentirse frustrada si la realidad no es como piensa y caer en la ansiedad y depresión. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: kieferpix

Sobresaturación de estímulos. Esa es la frase que define el rasgo de personalidad que define a entre 15% a 20% de la población mundial. Estamos hablando de las Personas Altamente Sensibles (PAS), aquellos que sufren por la sobresaturación de estímulos a nivel sensorial y psíquico.

“No solamente son aspectos de carácter psíquico. En primer lugar, son de carácter sensorial, de los órganos de nuestros sentidos”, dice a RPP Noticias Carlos Bromley, psiquiatra y especialista de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud.

Bromley señala que una persona altamente sensible percibe una luz de regular intensidad de forma enceguecedora; un ruido no lo tolera porque los sentidos de la vista, oído, gusto, tacto y olfato tienen una sensibilidad sensorial sobre desarrollada.

“Estas personas sufren mucho cuando viven en urbes, donde hay mucho ruido y mucha luz, prefieren lugares apartados”, explica Carlos Bromley del Minsa. Pero esta sensibilidad explosiva de los PAS no se resume a un tema físico, sino que también se traduce en su personalidad.

Desde el punto de vista psíquico son personas muy frágiles y muy vulnerables. Frente a cualquier controversia o cualquier conflicto reaccionan emocionalmente de manera intensa.

La respuesta enérgica de los PAS se produce con estados de ánimo positivos o negativos. “Si tienen una pérdida sufren y lloran mucho. Si tienen un enfado suelen frustrarse con mucha facilidad. Si tienen una alegría, suelen creer que todo está muy bonito y adecuado”, sostiene Bromley.

Pues sí, los PAS sobredimensionan toda su realidad, pero no mediante la interpretación. De alguna manera, el ser humano en varios momentos de su vida exacerba lo que le sucede. En el caso de los PAS esa intensidad de racionamiento es natural.

La ira o el enojo exacerbado es una reacción frente a la frustración. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Nastia11

“Desde el punto de vista sentimental son muy amorosos con la pareja y confiados. Demandan mucha presencia y afecto”, agrega Bromley. Sin embargo, esa prestancia en extremo con el otro les complica en el establecimiento de los límites de las relaciones interpersonales.

No pueden decir que no con facilidad. Tienen tendencia a ayudar a los demás con mucho afecto.

Una Persona Altamente Sensible también tienen una personalidad idealista que tiende a la perfección y cuando los resultados no son como desean, se frustran. Su tolerancia al dolor físico y emocional es baja por su carácter frágil e inseguro, manifiesta el experto del Minsa.

Si bien un PAS tiene este rasgo de su personalidad con características bastante concretas, este tipo de sensibilidad sobresaturada no es clasificada como enfermedad ni trastorno por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La inteligencia emocional es necesaria

Carlos Bromley señala que no se puede hablar de tratamiento o intervención porque ser PAS es un rasgo de la personalidad, no algo “defectuoso”. Sin embargo, un altamente sensible necesitan desarrollar la inteligencia emocional para que la realidad no termine afectándolo de manera severa porque eso daña su salud mental.

Según información de Asociación Española de Profesionales de la Alta Sensibilidad, si el fracaso es prolongado, puede producir en la Persona Altamente Sensible cuadros de estrés, ansiedad y pánico.

La práctica del diálogo con respeto y con otras personas es necesaria para la tolerancia de una persona sensible. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: PeopleImages

El fin de un apoyo por un profesional de la salud mental, dice Bromley, es que la Persona Altamente Sensible desarrolle su habilidad de asertividad. En otras palabras, la capacidad comunidad de poder expresar sus opiniones, exponer su posición de forma firme, pero con respeto a las opiniones ajenas.

Al ejercitar su habilidad de diálogo, de intercambio alturado de ideas con personas ajenas a su realidad, puede ejercitar su tolerancia. Existen las técnicas psicológicas cognitivas-conductuales, que utilizan el pensamiento racional y el análisis de las situaciones.

“Esto les permite a los PAS ser consientes a nivel cognitivo que están sobre reaccionando frente a una situación. El problema que están percibiendo como intenso no lo es. El fracaso deben asimilarlo. Estas técnicas ayudan a racionalizar. A que la persona se asuma en un contexto real”, finaliza Bromley.

La Asociación Española de Profesionales de la Alta Sensibilidad formuló el siguiente examen en línea para que cualquier persona puede saber si es parte de las PAS.