Actividad sexual durante el embarazo

La época del embarazo se tiende a romantizar como una época de la “dulce espera”, pero eso no impide que la parezca tenga deseo sexual.

Es perfectamente normal tener deseo sexual durante el embarazo, dice la experta. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: nd3000

La maternidad es descrita para muchas parejas como la etapa más sentimental e importante por los cambios que generan en sus vidas con la llegada de un bebé.

Los spots publicitarios nos venden la idea de una etapa llena de amor, calma, de sosiego personal donde, mientras están en la “dulce espera”, imaginan al bebé durmiendo plácidamente. Pero en la vida real, hombres y mujeres manifiestan su sexualidad incluso mientras esperan la llegada de su bebé.

Las parejas son diferentes, las vidas de los futuros padres no se paralizan por los cambios durante la gestación y mientras no haya una contraindicación médica, la vida continúa y nos adaptamos a los nuevos cambios que se vienen.

Al principio de la gestación, en los primeros tres meses, las mujeres que no saben que podrían estar embarazadas tienen relaciones sexuales con total normalidad y las que son conscientes del embarazo, no presentan molestias y aprovechan para aumentar la frecuencia de encuentros.

Durante el segundo trimestre la gestación podría causar molestias, se pueden exacerbar las náuseas y malestares generando incomodidad que podría disminuir la líbido sexual, pero para las que no tienen ningún malestar, pueden seguir teniendo relaciones sexuales sin ningún problema.

Los tres primeros meses de embarazo siempre son aprovechados por la pareja para tener relaciones sexuales, pero luego también se puede seguir practicando. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Carlo107

Conforme va avanzando el embarazo, y el útero va creciendo, las parejas deberán coincidir con posiciones que beneficien el placer tanto de hombre como de la mujer, considerando que la movilidad se puede ver disminuida en el caso de la gestante.

Hacia la recta final del embarazo, con mayor dificultad de movimiento, la gestante no es ajena a seguir disfrutando de una vida plena en su sexualidad, lo mismo que su pareja. Físicamente, el cuello del útero, el mismo que tendrá modificaciones durante el proceso del parto, tiene mayor recepción de prostaglandinas, que favorecen el trabajo de parto, ya que éstas prostaglandinas están en el pene del hombre.

Si las relaciones sexuales durante la gestación, en cualquier periodo, causan dolor, malestar o sangrado, no se deberían seguir practicando hasta consultar con el especialista, pues podría tratarse de una situación de riesgo para la madre y bebé.

La gestación es y debe ser un proceso fisiológico normal, que no tiene ninguna contraindicación, siempre y cuando se disfrute de una buena salud física y emocional. Si se tiene alguna duda se recomienda consultar con la obstetra de confianza que los orientará mejor.