Artroscopía: siete claves para entender cómo se operan las articulaciones con una cámara

La gran ventaja de este método quirúrgico es que solo obliga al cirujano a hacer pequeños cortes. De esta forma, se reduce los riesgos que conlleva hacer una cirugía abierta.

La artroscopía es una método quirúrgico que gracias a la observación de la cámara no se hance grandes cortes en la operación. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: simonkr

Uno de los grandes logros de la medicina en los últimos años es intervenir en diversas zonas del cuerpo sin la necesidad de realizar cortes u operaciones complicadas. La artroscopia, por ejemplo, es la capacidad de poder mirar dentro de una articulación con una cámara.

La cirugía artroscópica es una técnica quirúrgica mediante la cual, mirando con esta cámara, podemos realizar operaciones mediante agujeros pequeños sin la necesidad de cortes grandes.

1. ¿Qué operaciones se pueden hacer a través de artroscopía?

Cada vez más operaciones se pueden hacer usando la artroscopía. Hay que entender que todo va a depender del tipo de problema a arreglar y de la gravedad, ya que hay algunas cosas que si son leves se pueden hacer por artroscopía, pero si son más graves hay que hacer cortes más grandes.

Entre las articulaciones en las que se puede hacer cirugía artroscópica están: el hombro, la rodilla, el tobillo, la cadera, la muñeca y el codo.

Esta es una lista de operaciones que se pueden hacer por cirugía artroscópica. Ojo que es una lista de ejemplos, hay más cosas que se pueden hacer: operaciones generales como sacar parcialmente los tejidos inflamados o dañados, lavar la articulación en infecciones y liberar articulaciones rígidas.

En el hombro: reparar tendones del manguito rotador o bíceps, arreglar el cartílago estabilizador del hombro y limar algunas prominencias óseas anormales. 

En la rodilla: reparar o remodelar meniscos, limpiar cartílagos, reemplazar ligamentos con injertos, comprobar que una fractura haya quedado bien alineada.

Tobillo: limar cartílagos dañados y reparar ligamentos.

Codo: liberar articulaciones rígidas.

Cadera: limar o reparar el cartílago estabilizador de la cadera y limar zonas de la cabeza del fémur.

Muñeca: sacar los huesos muy dañados o deformes y limpiar los cartílagos dañados.


 

Imagen en que se ingresa la cámara en la articulación de la rodilla. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: edwardolive

2. ¿Quiénes operan con artroscopía?

Esta técnica es hecha por los traumatólogos entrenados en cirugía artroscópica. Es usual que su entrenamiento los especialice en una parte del cuerpo específica.

3. ¿En qué consiste la operación?

Una vez anestesiado el paciente se llena la articulación de suero o líquido similar; luego por un agujero pequeño se introduce la cámara. La imagen se proyecta en un monitor. Luego se hace uno o más agujeros según sea necesario para que entren los instrumentos especiales para hacer las operaciones ya mencionadas.

4. ¿Existe algún riesgo?

Toda operación tiene riesgos. Felizmente la cirugía artroscópica es la que menos riesgos tiene; hoy en día los riesgos son bastante menores que con la cirugía abierta (con corte) en manos entrenadas y es muy raro ver complicaciones serias hoy en día.

5. Me han dicho que usan láser. ¿Eso es artroscopía?

No. El láser es una máquina que corta quemando y se usa más en cirugía de ojos y en otras partes del cuerpo. No se suele hacer en articulaciones.

6. ¿Cómo sé si mi problema se puede resolver con cirugía artroscópica?

Nosotros los traumatólogos examinamos a los pacientes y revisamos el caso. Cada traumatólogo determinará si el problema del paciente puede ser resuelto mediante este procedimiento.

 7. ¿Cuánto cuesta la artroscopía?

Los costos pueden ser muy variables ya que cada parte del cuerpo y cada lesión son tan diferentes y usan diferentes instrumentales o implantes que no se puede hacer una estimación general. Lo que eleva el costo son los implantes o los injertos más que la misma operación; también hay que considerar que algunos procedimientos son más difíciles que otros.