Cómo administrar tu tiempo y ser más productivo

Las personas que no son productivas, siempre han hecho las cosas de la misma manera. Un cambio positivo puede transformar por completo tu vida y brindarte los resultados que deseas y mereces.

Organizar tus actividades diarias de forma consistente y escalable. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: BrianAJackson

Administrar el tiempo y ser más productivo son dos habilidades que necesitas para la creación de resultados de logro. Cuando puedes lograr más y mejores resultados en menos tiempo, puedes disfrutar de una mejor vida y tener más tiempo libre. Ser productivo no es difícil, sin embargo por lo regular requiere de cambios radicales en tus hábitos y la manera en que realizas diferentes tareas a lo largo del día.

La productividad implica que puedas:

1. Dejar de lado el perfeccionismo y enfocarte más en producir buenos resultados rápidamente

2. Organizar tus actividades diarias de forma consistente y escalable

3. Realizar una limpieza completa tanto física (de tu entorno de trabajo) como mental y emocional

4. Descubrir qué técnicas de productividad se aplican mejor a tus habilidades y capacidades

CÓMO GESTIONAR MEJOR TU TIEMPO Y SER MÁS PRODUCTIVO

En muchas ocasiones, ser productivo requiere que hagas "cosas raras". A veces un cambio en la alimentación te brinda mayor claridad mental y eso te permite tener mayor enfoque y concentración o en ocasiones es necesario tener ciertos espacios "sagrados" para una y sólo una actividad, de manera que propicies el máximo enfoque. Las personas que no son productivas, siempre han hecho las cosas de la misma manera. Un cambio positivo puede transformar por completo tu vida y brindarte los resultados que deseas y mereces.

Enfoque y concentración. La manera segura de cumplir tareas, es tener enfoque en lo que haces. Aprende a enfocarte, por encima de las distracciones y lograr tus propósitos. En un mundo cada vez más acelerado, se hace difícil poder tener concentración y enfoque en una sola actividad. Las distracciones, personas hablándonos, el televisor, el celular, las notificaciones, las redes sociales y muchas otras cosas más pueden hacer imposible que nos enfoquemos y nos concentremos en una sola cosa, para que podamos ser productivos. Aquí quiero que aprendas cómo resolver este problema para adquirir una concentración y enfoque máximos. Hay estrategias tanto directas como indirectas para abordar el tema de la concentración y enfoque.

La manera segura de cumplir tareas, es tener enfoque en lo que haces. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: SrdjanPav

1. Hacer ejercicio

Quizás no parezca que tuviera relación directa con el tema de enfocarse. Sin embargo cuando haces ejercicio, estimulas a tu cuerpo y tu cerebro y esto tiene impacto beneficioso para tu salud, esto ha sido estudiado y probado en temas de claridad mental. Uno podría pensar que ejercitarse puede dejarlo cansado, agotado y de pronto sin ganas de hacer nada.

Esto quizás ocurre en las primeras semanas que empiezas a hacerlo, si hace mucho tiempo no lo haces o nunca antes lo has hecho. Pero después, el ejercicio se convierte en un impulso de motivación y de ánimo y se convierte en algo más poderoso que cualquier taza de café o bebida energizante que exista en el mercado.

2. Beber más líquidos

En muchas ocasiones estamos deshidratados, sin saberlo. Al estarlo, disminuye el líquido que fluye en nuestro cerebro, y disminuye el rendimiento que este puede darnos para cualquier actividad que deseemos llevar a cabo. Ten en cuenta que la deshidratación, no necesariamente nos produce mucha sed, ni se nota en los labios, o ese tipo de cosas.

A veces simplemente no tenemos cómo saber que estamos deshidratados, por lo tanto la única solución es simplemente prevenirlo tomando líquido. Preferiblemente, agua en la mañana apenas te levantes, y también a lo largo del día, para que no llegues al punto en el que solamente por deshidratación (algo tan simple de compensar y resolver tengas una mente que no es capaz de tener concentración y enfoque, y que por alguna u otra razón, no se siente capaz de llevar a cabo una actividad de la mejor manera posible.

Si tienes algo que debe estar listo para mañana, urgentemente, pero estás dedicándote a otra cosa, lo más seguro es que tu mente esté saltando entre lo uno a lo otro, y eso te impida enfocarte. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: maselkoo99

3. Organiza tus actividades

¿A qué me refiero con organizar tus actividades? Sencillamente a que a veces tenemos muchas metas, una lista de tareas pendientes, cantidades de cosas por hacer y cuando nos estamos dedicando a una de ellas, nuestra mente está divagando y pensando en las otras al mismo tiempo. Si tienes algo que debe estar listo para mañana, urgentemente, pero estás dedicándote a otra cosa, lo más seguro es que tu mente esté saltando entre lo uno a lo otro, y eso te impida enfocarte.

Entonces, debes tratar de limpiar tu disco duro mental y de dejar de lado la desorganización y el desorden. ¿Cómo? Distribuyendo cada día un conjunto muy limitado de actividades o incluso una sola actividad, de manera que logres la meta en ese sentido, y que puedas estar presente y activo en una actividad, sin pensar en las demás. Si por ejemplo estás dedicando tiempo a tu familia no recibir llamadas de trabajo. Y si estás en tu trabajo, no tener que recibir llamadas de tu familia, etc. de manera que tu productividad no se vea interrumpida ni afectada en ningún momento.

4. Elimina las distracciones

La más fácil de ellas es simplemente silenciar las notificaciones de tu celular, redes sociales, chats, incluso las llamadas cuando tienes que llevar a cabo una actividad y tienes un tiempo limitado para hacerlo. En muchas ocasiones, apagar el teléfono es la mejor solución que existe. Y aunque, de pronto en algunos casos no es posible hacerlo.

La gran mayoría de las personas no pueden vivir y sobrevivir sin que su teléfono les esté sonando en todo momento e incluso, así el teléfono no suene, con solamente estar allí, es una tentación. Este tipo de distracciones, ya sea de las que vienen hacia mí o de las que mi mente trata de producir, hay que eliminarlas por completo, de manera que podamos ser productivos y aumente el enfoque y la productividad.

5. Diviértete y descansa

Sencillamente nuestra mente quiere divertirse, quiere entretenerse, quiere ver películas, salir y hacer cantidades de cosas y si nunca lo hacemos esta necesidad se va a ver representada en las actividades en las que buscamos ser productivos ya sea en forma de distracciones, de interrupciones, de pereza, de cansancio, de desánimo, de sueño, etc.

Cuando tenemos un balance y un equilibrio mental, y tenemos incluso tiempo planeado para el descanso, para jugar, para divertirnos y demás, es muy fácil que al querer ser productivos podamos serlo, porque tenemos una parte de nuestra mente 100% satisfecha.

6. Controla la temperatura

Mucho calor o mucho frío, puede afectarte la capacidad de concentración y enfoque. ¿Por qué? Porque el calor a veces es tan sofocante, que nuestra mente no es capaz de enfocarse en otra cosa que no sea el calor que sentimos. Y el frío, en muchas ocasiones sencillamente tendemos a relacionarlo con la noche. En prácticamente todo el mundo, la temperatura del día es más alta que en la noche.

Entonces si es de noche, nuestro cerebro tiende a sentir que empieza a desconectarse y que ya es hora de descansar. Así que se pone en un estado mental un poquito más lento, desacelera y considera que ya es hora de no ser tan productivo. Cualquiera de las dos situaciones extremas (mucho calor o mucho frío), nos puede afectar. Y si la controlamos y lo nivelamos a un punto en que nos sintamos cómodos y no tengamos que pensar en el clima, es más fácil que nos concentremos en las cosas y que esta se convierta en una distracción menos.

7. Descansos planeados

Además, hay que tomar descansos planeados sin embargo, es un poco diferente a lo que ya te mencioné anteriormente. Con descansos planeados, me refiero a todo tipo de descansos. Por ejemplo, supongamos que estás escribiendo un libro y quieres trabajar todo el día en ello, lo ideal no es que escribas durante 8 horas seguidas, sino que tengas una técnica para hacerlo. Por ejemplo, una técnica consiste en trabajar unos 50 minutos y descansar unos 20; luego trabajar otros 50 y descansar otros 20 y después de esto descansar 1 hora.

Esto te lleva a descansar de forma planeada, y a saber cuánto tiempo vas a dedicar a la actividad y cuánto tiempo vas a descansar. Esto es diario, además debemos tener en cuenta los descansos semanales, mensuales y anuales. Con esta estrategia, liberas tu necesidad de descanso y puedes concentrarte en cada periodo de tiempo. Lo más importante aquí, es respetar cada lapso de tiempo por igual. Es decir, el tiempo de descanso es igual de importante al tiempo de trabajo.