¿Cómo cambia mi piel durante el embarazo?

Los cambios recurrentes en una gestante son las manchas en las caras, las estrías, el acné, entre otras condiciones. Incluso, el cabello también podría caerse.

La gestante siente una serie de cambios en su piel a partir del embarazo. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: markos86

Siempre hemos escuchado que tener un hijo nos cambia la vida, pero no sólo será eso, sino que también lo hará nuestro cuerpo, durante la espera y después. Así, entre los cambios por venir, además de nuestra “pancita”, la piel también va a mostrar nuestro nuevo estado. Sin embargo, esto no debe preocuparnos ya que es algo normal y, aunque suele ser temporal, a veces vamos a necesitar tratamiento. En esta ocasión, vamos a aprovechar este espacio para despejar algunas dudas.

OSCURECIMIENTO DE LA PIEL

Usualmente desaparece después del parto y se presenta en ciertas zonas de la piel, sobre todo en aquellas que de por sí son más oscuras (areolas, genitales, alrededor del ombligo y en las de mayor roce como axilas y parte interna de los muslos). También puede aparecer una línea al medio del abdomen y algunos de nuestros lunares y pecas pueden volverse más oscuros.

MANCHAS EN LA CARA

El melasma es una pigmentación que aparece en las mejillas y que en algunas embarazadas puede persistir después del parto. En estos casos debemos usar bloqueadores solares con FPS 15 a más, evitar la exposición al sol y usar cremas para despigmentar la piel.

ESTRÍAS

Imposible olvidar las famosas estrías. Estas se dan por “fisuras” en la piel en ciertas zonas del cuerpo (como abdomen, muslos y mamas), que son causadas por diversos factores: estiramiento de la piel, aumento brusco del peso, pobre hidratación de la piel, entre otras. Controlar dichos factores es la mejor manera que tenemos de disminuir el riesgo de aparición de las estrías. Recuerda que luego del embarazo, nuestras estrías van a disminuir y serán menos evidentes, pero no desaparecerán al 100%.

Algunos vasos al nivel de la piel pueden ser afectados en el embarazo y pueden asociarse con la hinchazón de cara, manos y pies; sudoración excesiva, palidez en las piernas, “arañas” vasculares, enrojecimiento de las palmas de las manos; várices en piernas y vulva, hemorroides y gingivitis. Cabe mencionar que es normal que en la gestación presentemos acné por los cambios en las glándulas que producen grasas en la piel.

Las estrías son la señal más común que deja el embarazo en la futura madre. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: chokja

¿Y EL CABELLO?

Durante el embarazo vamos a notar un mayor crecimiento del cabello por estímulo hormonal, pero luego del parto se presenta una mayor caída del mismo (entre uno a cuatro meses después). Este es un proceso y nuestro cabello nuevamente crecerá. ¡Así que no hay de qué asustarnos! No necesitamos tomar vitaminas ni colágeno.

También podemos notar que van a aparecer vellitos en cara, areolas y abdomen; además de cambios en las uñas que tienden a volverse más frágiles y a presentar surcos. Todos estos cambios son reversibles.

¿CUÁNDO MI PIEL NECESITA TRATAMIENTO?

Y así como se presentan cambios normales, existen algunas enfermedades de la piel que ameritan un manejo médico, sea por el ginecólogo o por otro tipo de especialista.

Podemos ver aparecer ampollas asociadas al malestar general y picazón intensa. También “ronchas” o placas que generan comezón, sin ningún otro síntoma. Estos cambios no son un riesgo para el embarazo, pero deben tratarse con un dermatólogo.

Sin embargo, en otros casos, pueden presentarse problemas hepáticos, picazón generalizada, generalmente durante la noche y con predominio de palmas y plantas (que no siempre van a presentar ese característico color amarillento de piel). En caso de estar alterada la función del hígado, el manejo se puede hacer junto al gastroenterólogo y evaluar los próximos pasos.

Existen también enfermedades propias de la piel que pueden afectarse con el embarazo, como son infecciones o alteraciones inmunes. En estos casos deben de manejarse las enfermedades de fondo por el especialista respectivo.

Por último, no olvides ante cualquier duda, consultar con tu médico, quien es la persona que aclarará tus dudas y te derivará a otro especialista de ser necesario.