¿Cómo detectar y afrontar el bullying en las escuelas?

El deseo de no ir a la escuela es una de las principales señales de advertencia que los padres o tutores deben tener en cuenta para sospechar que el alumno es ´acosado´.

Hay muchas señales de alerta que pueden indicar que una persona está siendo afectada o es víctima de acoso escolar o bullying. Así lo indicó la psicóloga del colegio Alfonso Ugarte, Teresa Vásquez, tras comentar que en dicha institución estos signos de alarma han permitido a los docentes reconocer y ayudar a tratar el problema.

En diálogo con RPP Noticias, mencionó que el deseo de no ir a la escuela es una de las principales señales de advertencia que los padres o tutores deben tener en cuenta para sospechar que el alumno es “acosado”. También es común verlos poner pretextos para faltar a clase, falta de apetito o depresión.

Otros expertos, como la psicóloga Ana Quiroz Mavila, sostienen que el impacto del bullying es tan grande que el menor puede sentir dolores de cabeza, náuseas y pesadillas. No acostumbra a reunirse con los amigos o evita cualquier tipo de actividad o reunión que lo congregue con su salón de clase. También puede presentar pérdida o aumento de apetito debido a los cuadros de ansiedad.

"Estas señales de advertencia también pueden apuntar a otros temas o problemas, como abuso de sustancias. Hablar con el niño puede ayudar a identificar la raíz del problema", dijo la psicóloga a RPP Noticias.

Ambas especialistas coincidieron que las consecuencias que sufre un niño, víctima de bullying, afectan no solo su rendimiento escolar, sino también su autoestima. Por ello, es importante que los profesores, autoridades del colegio, tutores e incluso los mismos alumnos sean los encargados de intervenir para evitar este tipo de comportamiento.

"El bullying no es más que una replica que hacen los chicos del mundo adulto, es común que este comportamiento o conducta venga del hogar", advirtió Quiroz Mávila.

CÓMO ACTUAR

Si sospecha que su hijo es víctima de acoso, acuda al colegio para comunicar a las autoridades educativas a fin de investigar este tipo de problema. En caso de confirmarse el acoso, el niño agresor deberá ser citado al área de psicología junto a sus padres para poner fin a esta situación.

De no haber cambios, la Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente, se encargarán de llevar el caso bajo la responsabilidad de los padres del agresor.

Recuerde que ante estos casos existe una línea telefónica gratuita proporcionada por el Ministerio de Educación: 0800- 13-687. La atención es de lunes a viernes de 8:30 de la noche a 5 de la tarde.