¿Cómo enfrentar las notas desaprobatorias de los hijos?

Muchos padres castigan física o psicológicamente a sus hijos y a veces el detonante de una depresión de fondo puede llevar al menor a pensar en el suicidio.
Minsa

Ante la cercanía del cierre de año escolar el Ministerio de Salud (Minsa) pidió a los padres de familia evitar los castigos físicos y psicológicos a sus hijos por mal rendimiento escolar porque podría ser causa de un suicidio.

Al respecto, el doctor Carlos Bromley Coloma, director de Salud Mental del Minsa, indicó que el mal rendimiento escolar al final del año de los hijos puede ser la expresión del descuido académico de los alumnos durante todo el año pero también de los propios padres.

“Se espera que los padres supervisen el rendimiento académico de sus hijos a lo largo del año, pero muchas veces no ocurre este control, no lo hacen, y al término del año académico generan un escándalo cuando los hijos desaprueban".

"Los castigan física o psicológicamente al compararlos con otros niños de su edad y esta actitud muchas veces es el detonante de una depresión de fondo que puede llevar al menor a pensar en el suicidio. Por tanto, se debe evitar llegar a ese momento”, comentó.

Bromley recomendó a los padres para que reflexionen sobre lo hecho en el transcurso del año para apoyar a sus hijos, y a partir de ello buscar salidas no traumáticas. Deben ayudarlos en el último tramo del año escolar o de ser el caso en la etapa de recuperación durante el verano con la promesa de que en el nuevo año, desde un primer momento, tendrán el respaldo necesario.

Apoyarlos no es hacerles la tarea, sino orientarlos en cómo hacerla. Hay que sentarse con ellos de vez en cuando para ver cómo están en sus notas, revisar los mensajes que envían los profesores, conversar con estos, asistir a las reuniones de padres de familia. Es todo un componente de  participación activa de los padres”, dijo.

Si el rendimiento de los hijos ha sido positivo, los padres deben preocuparse en qué van a ocupar su tiempo durante el verano. Una buena opción es incentivar la práctica de algún deporte o una actividad artística.