Cómo hacer frente a los hongos que proliferan en las piscinas

En las piscinas sin una adecuada limpieza proliferan agentes que pueden causar dermatitis, verrugas plantares, granulomas, pie de atleta, y otro tipo de infecciones y hongos en la piel.
RPP

Con la llegada del verano y el aumento de temperatura darse un baño en la piscina es todo un regalo para refrescarnos del calor, pero estos recintos donde acude mucha gente, son  un caldo de cultivo de enfermedades.

En las piscinas sin una adecuada limpieza proliferan agentes contaminantes que pueden causar dermatitis, verrugas plantares, granulomas, pie de atleta, y otro tipo de infecciones y hongos en la piel; así lo manifiestó el dermatólogo del Hospital de Villa el Salvador  Sisol, Ennio Barrón.

“Por ejemplo la dermatitis irritativa es producida por las altas concentraciones de cloro en el agua de las piscinas,  así mismo el pisar con el pie desnudo las zonas húmedas en los alrededores de estos lugares  como pasadizos, camerinos o pisos de las duchas, produce infecciones por hongos o pie de atleta”, advirtió.

El especialista indicó también que debemos tener mucho cuidado en el uso de piscinas públicas, en general, porque estas no suelen tener una limpieza exhaustiva ni una cloración adecuada del agua, por lo cual las personas que las usan estarían en mayor riesgo de contraer enfermedades infecciosas que una piscina privada, la cual suele tener un mejor mantenimiento.

El especialista agregó que entre las infecciones más comunes se encuentran el pie el pie de atleta y la pitiriasis versicolor.

Según Ennio Barrón lo principal es bañarse antes de ingresar para evitar contaminar más la piscina con gérmenes procedentes de la tierra y otras superficies que con las que hayamos estado en contacto.

“Asimismo bañarse después de entrar a la piscina para retirar con agua potable el exceso de cloro y otras sustancias derivadas de la reacción con materia orgánica (restos de piel, orina o cabello) que dan al ambiente ese característico ‘olor a piscina’, explicó.

Además usar protección solar permanente y replicarla constantemente y mantener siempre la piel humectada de preferencia con humectantes resistentes al agua, concluyó.