Conoce cuáles son tus deberes y derechos como paciente

La relación paciente- médico es importante para tener un servicio seguro y de calidad que mejore nuestra calidad de vida.
Usted puede solicitar un informe médico sobre la atención brindada o una copia de su historia clínica. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: DragonImages

Durante toda la historia, la relación del médico con el paciente fue usualmente paternalista: el paciente escogía un especialista y se entregaba en sus manos para que hiciese todo lo que consideraba necesario para curarlo o aliviarlo. El médico, por su parte, decidía cuanto convenía contarle al paciente sobre su enfermedad y sus posibilidades de cura. Con frecuencia el paciente, sobre todo si tenía una enfermedad grave como el cáncer, no recibía ninguna información.

A partir de los años 70 se inició un cambio, buscando que la relación entre médico y paciente sea más horizontal. Hay una serie de factores que dificultan el trato más humano del paciente, como por ejemplo las condiciones de trabajo de los médicos, a los que usualmente les dan límites en el tiempo de atención de 15 minutos por consulta. ¿Cómo escuchar, examinar, recetar y explicar a los pacientes las cosas en ese tiempo? Imposible.

A pesar de las dificultades en el sistema de salud,  tenemos que tener conciencia de cuáles son los principios que deberían regir la relación médico- paciente: los deberes y derechos que tiene cada paciente para que esa relación salga fortalecida y permita la mejor atención posible. 

Les traigo acá dichos principios, tomados de la clínica San Felipe- donde trabajo-,  y que están acordes a los lineamientos dados por SUSALUD. Principios válidos tanto para la medicina privada como para la pública.

El paciente debe cumplir con el tratamiento recomendado. Asumir responsabilidad por las consecuencias si se rehúsa a hacerlo. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: seb_ra



Es importante que el paciente sepa sus derechos y cumpla sus deberes. No se imaginan lo frecuente que es por ejemplo que la gente falte sin avisar a sus citas o no tome lo que el médico receta sino que lo cambie por cualquier cosa que le recomienden en la farmacia. Si uno quiere una buena atención, debe poner también de su parte. Si ambas partes lo hacen, todos ganan.