Conozca los problemas de salud más comunes en los mineros informales

Daño en los pulmones, lumbalgia, várices, carnosidades en los ojos, temblor en las manos y pérdida del equilibrio son algunos de las afecciones en estas personas.

Daño en pulmones, lumbalgia, várices, carnosidades en los ojos, temblor en las manos y pérdida del equilibrio, son algunos de los problemas de salud que afectan frecuentemente a los mineros informales en la sierra y selva del Perú, reveló el Ministerio de Salud (Minsa).

Estela Ospina Salinas, directora general del Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (Censopas) del Minsa, precisó que estas dolencias tienen que ver con las condiciones de riesgo en la que trabajan esas personas en el socavón  (sierra) y los ríos (selva).

A ello hay que añadir un factor altamente dañino: el contacto con el mercurio, dijo la funcionaria en diálogo con la agencia de noticias Andina.

Explicó que este metal es muy tóxico y, dependiendo de su concentración en el organismo, puede provocar diversas enfermedades neurológicas, como retardo mental en niños y alteraciones en la conducta y la coordinación motora del cuerpo en adultos.

Anotó que el riesgo de muerte ocurre cuando se manipula directamente cianuro, sustancia letal al contacto y de creciente uso –sin control alguno- en el proceso de separación y purificación de los trozos de mineral extraído.   

Del mismo modo, el uso del mercurio o cianuro y los procesos de fundición para obtener estos metales cotizados en condiciones inadecuadas tienen también un impacto nocivo sobre el medio ambiente al contaminar el aire, indicó.

La funcionaria refirió que, según un estudio realizado por Censopas en 2011 a 139 operarios de una mina informal ubicada en la localidad de Chaparra, provincia arequipeña de Caravelí, al menos 125 mineros presentaron problemas por exposición al mercurio.

De estos últimos, 12 estaban intoxicados al tener una concentración en su sangre que superaba los límites máximos permitidos, dijo.

La experta adelantó que en julio o agosto de este año se realizará un nuevo estudio para determinar el nivel de concentración de mercurio en los familiares de los mineros no involucrados directamente en esta actividad extractiva.

Sucede que al entrar en contacto con el mercurio, el minero contamina su ropa y calzado. Al volver a su hogar tras la jornada diaria, sus prendas de vestir impregnadas con el metal tóxico llegan a contaminar a las personas que las tocan, anotó.

Otro estudio hecho en 2010, para conocer los efectos en la salud de la minería informal en el centro poblado de Tulin (Nasca), mostró que de 119 trabajadores, el 45% venía laborando entre 15 y 25 años.

Este tiempo prolongado de exposición a condiciones de trabajo difíciles había producido casos de “neumoconiosis” o contaminación de los pulmones por absorción de tierra o arena, así como silicosis por acumulación de sílice u óxido de silicio, compuesto químico contenido en el polvo de los socavones.

Asimismo, se presentaron casos de lumbalgia, daños en las articulaciones y várices, derivadas de la mala postura en la que permanecían los mineros por muchas horas al trabajar en estrechos socavones y soportar pesos excesivos al movilizar desmonte, detalló.

En cuanto a la problemática minera informal en la selva del país, Ospina Salinas dijo que el uso intensivo de mercurio afecta tanto a los mineros como a las comunidades nativas que consumen agua y peces de los ríos contaminados con este nocivo metal.

Refirió que cuando el mercurio ingresa al agua se convierte en “metil-mercurio o mercurio orgánico”, compuesto que llega al ser humano a través de la cadena alimenticia y provoca daños neurológicos severos.

El riesgo es mayor para las mujeres gestantes, porque sus hijos pueden nacer con retraso mental o malformaciones.

La funcionaria adelantó que el Censopas desarrollará este año un estudio en Madre de Dios en poblaciones donde se extrae oro para conocer el nivel de intoxicación por mercurio de los  mineros y sus familiares.

Para ello se analizará los cabellos de las personas, dado que en la raíz del cuero cabelludo se depositan las sustancias nocivas que consume el ser humano.