¿Cuándo debemos preocuparnos por un dolor de cabeza?

La cefalea suele ser un síntoma benigno, pero en ocasiones es la manifestación de enfermedades graves como un tumor cerebral, una hemorragia cerebral o meningitis. El 90% de todas las personas padecen por lo menos un dolor de cabeza por año.

Las causas de una cefalea pueden ser alteraciones neurológicas o por lesiones. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Evgeniy Anikeev

Pocos seres humanos no habrán sentido alguna vez un dolor de cabeza. Se sabe que incluso 90% de todas las personas padecen por lo menos un dolor de cabeza por año.

La cefalea suele ser un síntoma benigno, pero en ocasiones es la manifestación de enfermedades graves como un tumor cerebral, una hemorragia cerebral o meningitis. Sin embargo, sólo 5% de las cefaleas que llegan a un servicio de urgencia tienen como causa un trastorno neurológico grave.

En general, las cefaleas pueden ser de causa primaria (no se encuentran alteraciones en las estructuras neurológicas), como es el caso de la migraña y la cefalea tensional, y las cefaleas secundarias, es decir que se deben a otras condiciones ya sean neurológicas (tumores, malformaciones vasculares) o de causa sistémica (síndrome miofascial, lesiones dentales, infecciones, etc.)

La causa más frecuente de cefalea es la tensional (CT). Cerca de 80% de la población presentará un episodio de CT (Cefalea Tensional) en algún momento de su vida. Esta forma de cefalea está asociada a factores como el estrés y el aumento de la sensibilidad, afecta ligeramente más a mujeres que a varones y se caracteriza por ser un dolor que rodea la cabeza, en cinturón, bilateral, tipo opresivo o pesadez, de intensidad leve a moderada. Se presenta en cualquier edad con un pico entre los 35 y 40 años y puede ser episódica o crónica. Su médico evaluará las características de sus molestias y la ausencia de otros síntomas de otras cefaleas primarias, como los de la migraña.

En general, con una evaluación adecuada, el médico puede formarse una idea sobre el origen de las cefaleas. Sin embargo, y aunque sucede en menor medida por el bajo número de casos, el especialista realizará un interrogatorio minucioso así como una exploración física detallada si lo considera preciso para dilucidar si el paciente presenta una afección común o, por el contrario, padece una enfermedad grave que precise ingreso en un centro hospitalario.

 

El estrés es un factor común para el dolor de cabeza. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: PeopleImages

Entonces, ¿en qué casos se considerará realizar exámenes complementarios como una tomografía? Existen algunas señales de alarma o “banderas rojas” a tener presente como: inicio súbito y severo, de aparición reciente (hace menos de 6 meses), personas con una edad mayor a 50 años, empeoramiento progresivo o cambios en las características del dolor, traumatismo encefálico reciente, cefalea con fiebre sin causa conocida, cefalea y convulsiones y cefalea en pacientes con VIH/SIDA.

Por otro lado, la mayoría de los pacientes solicita que se les practique una tomografía para cualquier tipo de cefalea, pero este y otros exámenes serán solicitados por su médico luego de una adecuada evaluación.

Cabe señalar que realizarse una tomografía cerebral se debe realizar únicamente por petición expresa del médico, ya que nos somete a una altísima radiación comparable con tomarse 115 radiografías simples de tórax, y esto se multiplica en niños menores de 10 años, en quienes incluso se eleva el riesgo de cáncer del 1% al 15%.