La automedicación también pone en riesgo la flora intestinal

La automedicación es un problema de salud pública. Uno de los riesgos más peligrosos es la pérdida de la flora intestinal y el incremento de infecciones resistentes.

Microbiota intestinal: ¿Cuáles son los riesgos de la automedicación? | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Tharakorn

La automedicación es el uso de medicinas por iniciativa propia de la persona, sin ninguna recomendación médica y sin contar con el diagnóstico de la enfermedad que se padece.

Uno de los riesgos más peligrosos de esta práctica es la aparición de la disbiosis, como la pérdida del desequilibrio de la microbiota o flora intestinal (microorganismos intestinales) por el uso desmedido e irracional de antibióticos que pone en grave riesgo nuestra salud.

Esta disbiosis representa un peligro también cuando el paciente se encuentra hospitalizado o en unidades de cuidados intensivos, pues el porcentaje de contraer gérmenes resistentes a los antibióticos es alto, retrasando la mejora del paciente.

Los probióticos, prebióticos o simbióticos son algunas herramientas terapéuticas utilizadas para regular y optimizar la flora intestinal. Su uso debe ser individualizado y ser parte de estrategias de alimentación saludable en pacientes sanos y de indicaciones médicas reflexivas en personas hospitalizadas.

 

Microbiota intestinal: ¿Cuáles son los riesgos de la automedicación? | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: undefined undefined

Mediante un análisis genético y molecular se descubrió que existen diferentes tipos de flora intestinal normal y patológica, lo que significa un elevado riesgo para nuestra salud pues, estos últimos, están relacionadas al desarrollo de enfermedades, a la presencia de obesidad y situaciones mórbidas que puede llevarnos a la muerte.

La diabetes, el cáncer, transtornos degenerativos, inflamatorios, intestinales o las alergias alimentarias también guardan relación cuando existe una alteración entre los intestinos y la microbiota intestinal. La cantidad de bacterias es tan numerosa que llega a superar el total de células de todo nuestro cuerpo.

Las personas también puede presentar resistencia a los antibióticos cuando practica la automedicación. El uso excesivo de antibióticos puede hacer que la flora intestinal desarrolle mecanismos de defensa delante de estos medicamentos de manera que dejan de ser efectivos.

Por último, la automedicación de numerosos medicamentos pueden interactuar entre sí en el cuerpo perjudicando y acabando con las defensas del cuerpo de la persona responsables de atacar las enfermedades, agravando la dolencia de una persona.