La cesárea amigable: los aspectos emocionales y médicos a tener en cuenta

La cesárea se ha vuelto una operación frecuente en las gestantes. Pese a ser una cirugía con riesgo quirúrgico, se debe priorizar que sea una experiencia agradable para la mamá y la mejor posible para la salud del bebé.

Una vez que se corta el cordón y si el pediatra dice que todo va bien, se pasa el bebe hacia el pecho de la mamá, quien puede verlo, sentirlo, besarlo y tenerlo con ella por un buen rato. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: mustafagull

Hacemos cesárea cuando consideramos que el parto normal puede poner en riesgo al bebé y/o a la mamá. Las causas son múltiples, como por ejemplo un bebé muy grande, pelvis estrecha, mala posición del bebé, mala posición de la placenta, bebés que estén en mala condición, cirugías anteriores que impliquen riesgo de que el útero se rompa en el trabajo de parto, y muchas otras.

Es una operación que se ha vuelto muy frecuente y eso ha motivado que busquemos la manera de que, siendo una cirugía, la hagamos de tal manera que permitamos que sea una experiencia agradable para la mamá y la mejor posible para la salud del bebe. Hay una serie de cosas que podemos implementar para beneficio de ambos, tanto en el aspecto médico como en el emocional.

¿CUÁLES SON LOS ASPECTOS A TOMAR EN CUENTA?

La primera por ejemplo es elevar la temperatura de la sala de operaciones. Usualmente los cirujanos trabajamos con el aire acondicionado frio, ya que para nosotros eso es mucho más cómodo. Sin embargo, en una cesárea y pensando en el bebe que va a nacer y sale de una temperatura de unos 37 grados, lo ideal es poner la temperatura de la sala en unos 24 o 25 grados centígrados, en vez de los 16 a 18 con los que trabajamos siempre.

Las luces de la sala de operaciones pueden estar atenuadas. Nosotros necesitamos mucha iluminación en el campo operatório, pero el resto del cuarto puede estar con una luz más tenue, lo que tiene efecto relajante. Es ideal poner música que le guste a la mamá y la ayude a estar tranquila.

Cuando se da el nacimiento, es muy importante, si todo está bien, no ligar el cordón en forma inmediata sino dejarlo intacto y latiendo de 1 a 2 minutos para que le pase sangre al bebé. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: Reynardt

Es reconfortante para la mamá que la pareja o alguien cercano esté con ella. No es necesario que esté parado ni mirando la operación, más bien puede estar sentado al lado de la cabecera, haciéndole cariño y compartiendo el momento con ella.

Cuando se da el nacimiento, es muy importante, si todo está bien, no ligar el cordón en forma inmediata sino dejarlo intacto y latiendo de 1 a 2 minutos para que le pase sangre al bebe. Esto hace que el recién nacido tenga menor riesgo de anemia. Mientras se espera ese tiempo, es fundamental secar bien al bebe para que no se enfríe.

Una vez que se corta el cordón y si el pediatra dice que todo va bien, se pasa el bebe hacia el pecho de la mamá, quien puede verlo, sentirlo, besarlo y tenerlo con ella por un buen rato. En los siguientes días, el bebe pasa la mayor cantidad de tiempo posible con su mamá.

Son pequeños cambios que consiguen grandes resultados, favoreciendo la salud del bebé, fomentando la conexión emocional con la mamá, ayudando a promover la lactancia, etc. Estas cosas normalmente no se pueden hacer cuando la cesárea se indica de emergencia por un problema que está poniendo en riesgo la vida del feto y/o de la mamá. Es algo que se hace en las cesáreas programadas, que se planifican con calma.

Converse con su médico y planifique como quiere que sea su cesarea, para tener un recuerdo lindo el resto de su vida. Tenga presente que en medicina cada evento es único y, así haya conversado con su médico sobre todo lo que hemos mencionado en este artículo, es él quien va a decidir en el momento de la cesárea si son adecuados estos pasos, pensando siempre primero en la seguridad suya y del bebe. Si él decide acortar los pasos o no hacerlos, es probablemente porque la situación de su cirugía así lo requiere.