Personas con epilepsia que no reciben tratamiento pueden tener crisis prolongadas

Instituto Nacional de Salud del Niño recomendó a los padres de familia, llevar a los menores a sus controles médicos y estar preparados en caso de una crisis aguda.

Las personas que padecen epilepsia y que no reciben tratamiento corren el riesgo de presentar crisis prolongadas que pueden llevar a una condición conocida como "estado epiléptico", lo cual puede lesionar gravemente el cerebro, advirtió Daniel Koc Gonzáles, jefe del Servicio de Neurología del Instituto Nacional de Salud del Niño.

 

"Están expuesto también a presentar ataques y sufrir accidentes como consecuencia de ello, con el riesgo de caídas, quemaduras y otras lesiones", advirtió el experto, tras exhortar a los padres de familia, a mantener el control médico y no descuidar la medicación de los niños diagnosticados con esta enfermedad.

 

Asimismo señaló que nuestro país tiene una incidencia alta de epilepsia por la presencia de neurocisticercosis y de problemas perinatales, además de las secuelas de las infecciones del sistema nervioso central, como la tuberculosis.

 

Koc señaló que el tratamiento médico es muy importante porque los medicamentos actúan en la actividad eléctrica cerebral impidiendo descargas anormales que son las que provocan las crisis epilépticas

 

"Estos medicamentos se toman por un periodo largo, por lo menos se recomiendan dos años de tratamiento sin crisis, en el caso de los niños", aseveró.

 

Explicó asimismo que para ciertas formas de epilepsia, que no responden al tratamiento farmacológico, quedan como último recurso la cirugía, en la cual se intenta aislar la zona que desencadenan los ataques.

 

De otro lado precisó que las convulsiones se pueden presentar en niños lactantes y las formas de las crisis son muy variadas, por eso es muy importante hacer un diagnóstico precoz para iniciar el tratamiento adecuado.

 

Las personas que controlan sus crisis y no tienen otro problema neurológico asociado, pueden llevar una vida casi normal, ya que solo estarían limitados de practicar algunos deportes de riesgo como el buceo o ejercer algunas profesiones como ser piloto de avión.

 

Recomendó del mismo modo a los padres de familia, llevar a los niños a sus controles médicos y estar preparados en caso de una crisis aguda y apoyar siempre el niño dándoles seguridad y no bajar su autoestima.