Piscinas son un peligro para los menores de un año

Los especialistas consideran que, dada su inmadurez pulmonar, antes de los 12 meses los bebés son más vulnerables a los microorganismos que pueden haber en algunas piscinas

La natación para los bebés menores de un año significa un alto riesgo para su salud debido a su inmadurez pulmonar, ya que los hace más vulnerables a los microorganismos que pueden encontrarse en las piscinas temperadas, revela un estudio del Consejo Superior de la Salud de Bélgica.

Señalan también, que los bebés menores de un año no obtienen beneficios reales de la llamada matronatación, una actividad que se puso de moda en los años sesenta para familiarizar a los bebés con el agua y mejorar su coordinación.

Por otro lado, en Chile, la percepción de los especialistas no es tan diferente. Según explica Jaime Cisneros, pediatra de Clínica Avansalud, hace algunos años la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe) viene desaconsejando que los menores de un año entren en piscinas, informa el diario el Mercurio.

"La posibilidad de hacer enfermedades infecciosas respiratorias es mayor en el menor de un año, porque el sistema respiratorio todavía no está lo suficientemente maduro para defenderse", explica el médico.

Asimismo, debe tenerse en cuenta el tema de las alergias, las que según el pediatra, tiene relación con la exposición al cloro. "El cloro es un irritante de la mucosa nasal y favorece que si el niño es alérgico, se pueda contagiar más fácil con algún germen", indica.

Además, sugiere que las inspecciones sanitarias en estos lugares no son tan exhaustivas como para garantizar al cien por ciento los controles del agua. La normativa sobre higiene en las piscinas no es la misma en algunos países.

"Un foco infeccioso podría afectar la piel del menor de un año, haciéndolo susceptible al contagio de hongos o simplemente provocándole una dermatitis alérgica" agregó.

Sin embargo, Cisneros aconseja que si desean hacerlo, usen las piscinas que son desmontables, las llenen de agua sin cloro y luego las vacíen. De esta manera, el niño podrá disfrutar de la natación sin correr riesgos.