¿Qué hacer ante un caso de atragantamiento?

Te explicamos en qué consiste la maniobra de Heimlich, un procedimiento de emergencia que salva vidas. Se puede socorrer a otras personas o aplicarla en uno mismo.
La falta de oxígeno en el cerebro durante más de cuatro minutos es muy peligroso. | Fotógrafo: Getty Images

¿Podemos atragantarnos comiendo una hamburguesa? La respuesta es sí. La causa puede ser una mala masticación, la excesiva ingesta de comidas o por la presencia de un cuerpo extraño. Debemos considerar este tipo de situación, una emergencia, pues las consecuencias pueden ser fatales.

La falta de oxígeno en el cerebro durante más de cuatro minutos es muy peligroso, porque al obstruirse la garganta se impide que el oxígeno llegue a los pulmones y puede haber daño cerebral o directamente la muerte. Por eso, es importante reconocer un atragantamiento y saber cómo actuar, tanto en nuestra casa, en un restaurante u otro lugar público.

Para evitar un posible atoro a la hora de comer, hay recomendaciones en cuanto a la masticación y a los hábitos durante la ingesta de alimentos.

“La forma correcta es cortar los alimentos en trozos pequeños y masticar la comida en forma lenta y cuidadosa, sobre todo si se usa dentadura postiza. También es importante evitar reírse y hablar mientras se mastica y traga, al tiempo que se debe tratar de no consumir mucho alcohol antes y durante las comidas”, explicó la doctora Heydi Burgos Arbulú, especialista del Ministerio de Salud (Minsa).

Emplear la maniobra de Heimlich

La maniobra de Heimlich salva miles de vidas cada año. | Fotógrafo: Getty Images

Es un procedimiento de emergencia que se usa para ayudar a las personas que se están atragantando. Esta técnica salva miles de vidas cada año.

La maniobra de Heimlich consiste en compresiones que intentarán sacar el objeto asfixiante y desbloquear la salida y entrada de aire. El Minsa nos recuerda los pasos para aplicar esta técnica:

- Colócate detrás de la persona estando tú de pie.
- Pon tus brazos alrededor de la cintura: la mano derecha en forma de puño cerrado en la parte superior del abdomen de la persona afectada (a la altura de la boca del estómago, donde se unen las costillas), y la mano izquierda tomando el puño, rodeando con los brazos la base del tórax.
- Comprime el abdomen brusca y fuertemente hacia adentro y arriba con ambas manos.
- Suspende la compresión.
- Repite la maniobra las veces que sea necesario hasta que la persona expulse el cuerpo extraño de su garganta o que pierda el conocimiento.
- Si pierde el conocimiento, pide ayuda inmediatamente al teléfono de emergencias o al 106.
- En niños mayores de un año se utiliza el mismo procedimiento anterior, pero el puño se coloca sobre el ombligo del niño con el lado del pulgar hacia el abdomen.

¿Y si estás solo?

Si una persona está sola y sufre de ahogamiento por objetos que obstruyen la vía respiratoria (tráquea), se puede utilizar la maniobra Heimlich en uno mismo, clavando o posicionando el peso del cuerpo en el respaldo de una silla, de esta forma la presión dentro del pecho es incrementada rápidamente, forzando al objeto a salir fuera de la vía respiratoria.

Precauciones con los niños

Con los niños hay que tener más precauciones, sobretodo con los menores de 5 años que están más expuestos a tragar objetos pequeños.

La doctora Burgos Arbulú dijo que las piezas pequeñas de los juguetes deben estar fuera del alcance de los menores de 3 años, pues pueden llevárselos a la boca.

También hay que evitar que los chicos corran, jueguen o caminen con comida o juguetes en la boca, porque corren el riego de atorarse. “Es aconsejable que los niños menores de 4 años no coman alimentos que se puedan atorar con facilidad, como son salchichas, nueces, trozos de carne o de queso, caramelos duros o pegajosos, palomitas de maíz”, agregó.