Si tengo un dolor en el hombro... ¿me pude haber desgarrado un tendón?

Un tendón se puede dañar por una caída o un sobreesfuerzo; también por el sobreexceso de actividad o la predisposición genética.

El tendón es una parte del cuerpo que se puede dañar por el excesivo ejercicio. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Filip_Krstic

En el hombro hay cuatro tendones que van del omóplato (escápula) al húmero o hueso del brazo: uno adelante, que se llama el subescapular; dos atrás, que se llaman infraespinoso y redondo menor, y uno por arriba, que se llama el supraespinoso. Estos cuatro tendones envuelven la parte del húmero que está en el hombro y esta envoltura se llama el manguito de los rotadores.

Estos tendones tienen dos funciones: una, mover el hombro y hacer que gire en varias direcciones. La otra es mantener el hombro estable y en su sitio para que se pueda mover con normalidad.

¿Por qué se dañan estos tendones?

Hay dos formas en que esto ocurre. Una es por una caída o gran esfuerzo; ahí uno o más tendones se pueden desgarrar, aunque generalmente es una parte del tendón que se daña. La otra es una especie de desgaste, de maltrato acumulado a lo largo de mucho tiempo pero que no necesariamente es por vejez; influye mucho la actividad de la persona, la postura, la forma de los omóplatos, e incluso se ha visto familias con predisposición genética, es decir, que pasa más en unas familias que en otras.

En esta última forma de daño, el tendón se va desgarrando de a pocos a lo largo de mucho tiempo y no siempre duele desde el comienzo.

Deportistas que usan mucho el tendón del hombro, como los tenistas, pueden desgarrárselo si no se lo cuidan. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Vasyl Dolmatov

¿Qué tipos de desgarro hay?

Hay que entender primero que estos tendones no son como cables sino son como telas gruesas, es decir, son anchos y largos (entre 3 a 5 cm.), y tienen un grosor de unos 7 a 8 mm.  

Sabiendo esto, podemos decir que clasificamos según qué tan profundo es el desgarro en cuanto a su espesor: en parciales, si es una erosión de la superficie del tendón por abajo, por arriba, o en su interior, pero que no va de abajo a arriba en su totalidad; y en totales, si se produce ya un hueco en el tendón que va de superficie a superficie.

También por el área que tiene el desgarro podemos separarlos en pequeños (menores a 1 cm.), medianos (entre 1 a 3 cm.), grandes (de 3 a 5 cm.) y masivos (más de 5 cm. o más de un tendón)

Y, ¿estos desgarros se curan solos?

No. Estos tendones están siempre en tensión, así que si se desgarra no hay forma que se reparen solos. A veces puede irse el dolor, pero el desgarro sigue ahí.

También hay que recalcar que ninguna sustancia que uno ingiera (ni colágeno, ni glucosamina, ni cartílago de tiburón, ninguna) va a hacer que el tendón se regenere solo. Tampoco con inyecciones en el hombro o a distancia esto ocurre.

¿Cómo sé que puedo tener un desgarro?

Estos desgarros se presentan con dolor en el hombro que puede empezar poco a poco e ir aumentando; ya sea por sí solos o tras una caída o esfuerzo.

¿Qué debo hacer si tengo el tendón roto?

Ante todo, si hay dolor de hombro, la persona afectada debe consultar con un especialista. Si se ve que hay un desgarro, hay varias opciones de tratarlo:

Sin cirugía: cuando es de espesor parcial y abarca menos de la mitad del grosor del tendón. Generalmente con una fisioterapia algo larga pero hecha adecuadamente puede mejorar los síntomas y la persona vuelve a poder mover sin dolor. Esto también se puede hacer en desgarros más grandes cuando la persona tiene poco uso de sus brazos o, por las enfermedades que tiene, no se puede operar.

Con cirugía: cuando es de espesor casi total o total, hay que reparar el tendón. Se puede hacer de forma abierta (operación con herida de entre 3 a 5 cm.) o artroscópica (con cámara y a través de orificios de menos de 1 cm.). Se ancla el tendón de vuelta en su sitio, generalmente mediante anclas (tornillos que van enterrados en el hueso y tienen hilos en la base que se pasan por el tendón; de esta forma el tendón queda apretado contra el hueso y cicatriza).