Un sangrado post menopaúsico requiere de atención médica urgente

La mayoría estos sangrados requieren tratamientos quirúrgicos sencillos pero, unos pocos, pueden ser señal de cáncer uterino.
Todas son pruebas sencillas, rápidas y que no implican grandes gastos. Con los datos que se obtengan el médico podrá planificar su tratamiento. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: Tharakorn

La menopausia es el periodo en que la mujer ya dejó de menstruar y perdió su capacidad reproductiva. Hacemos el diagnóstico retrospectivamente, cuando la paciente pasa al menos un año entero sin reglar. No es algo que pase de la noche a la mañana, para que se dé hay un periodo que puede durar años y que se llama “perimenopausia” en el cual normalmente se producen cambios en la regla.

Entre esos cambios se evidencia una frecuencia irregular (viene antes o después de lo que debe, pueden haber sangrados leves o muy intensos) y donde también con frecuencia se dan molestias como los bochornos, alteraciones de ánimo, problemas para dormir, etc. 

Entonces, lo primero que una mujer debe calcular si tiene un sangrado que le parece post menopáusico es si realmente ya pasó un año de su última regla.  Si es así, entonces encaja en la definición.

Cómo actuar. Es importante que sepa que la mayoría de estos sangrados no tienen mucha importancia y son fácilmente manejables.   Algunos de ellos pueden requerir tratamientos quirúrgicos sencillos, pero unos pocos podrían corresponder a cosas más serias incluso a un cáncer uterino.

El riesgo de cáncer es pequeño, pero si hay un sangrado post menopáusico tiene que audir a atención médica de urgencia.  Si llegara a ser un problema maligno, cuanto antes se haga el diagnóstico y tratamiento,  se consiguen resultados mucho mejores y con tratamientos más simples.

En relación a las causas de estos sangrados y sus factores de riesgo, hay un excelente artículo del Dr José Gerónimo en Vital, así que no repetiremos ese aspecto.  

Qué esperar. Cuando vaya a la consulta, el médico le hará una história detallada para ver factores de riesgo, luego un exámen ginecológico donde evaluará varias cosas: grosor, elasticidad e hidratación del tejido vaginal, aspecto y posible presencia de pólipos a nivel del cuello uterino.

Durante el examen probablemente le tomarán un papanicolao. Luego su médico tendrá que hacer más estudios, el primero de los cuales será una ecografía transvaginal para ver si encuentra cosas anormales en el interior del útero, como por ejemplo pólipos o alteraciones en el endometrio, que pueden ir desde hiperplasia hasta cáncer. 

Cuando es necesario se puede pedir una histerosonografía, que es igual a la ecografía con la única diferencia que se pone un poco de líquido dentro del útero y eso ayuda a que la imagen sea más nítida.   

Dependiendo de lo que se vaya encontrando, pueden proceder a hacerle una biopsia de endometrio, que es un procedimiento que se hace de forma muy rápida y sencilla en el consultorio, o incluso una histeroscopía diagnóstica. También pueden pedirle exámenes de sangre para ver valores hormonales, factores de coagulación, evaluar anemia, etc. 

Todas son pruebas sencillas, rápidas y que no implican grandes gastos. Con los datos que se obtengan el médico podrá planificar su tratamiento.  Los posibles tratamientos serán el tema del que conversaremos en el próximo artículo.