La OMS solicita que se retire al cannabis de la lista de drogas

La Organización Mundial de Salud (OMS) pide que el cannabis y la resina de cannabis sean retirados del anexo 4 de esta lista que impide el acceso legal a pacientes que lo necesiten para sus tratamientos terapéuticos.

Ahora la decisión final está en manos de la Comisión de Estupefacientes de la ONU. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: LPETTET

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha marcado un hito histórico con la reciente carta dirigida al Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, en donde solicita que se retiren al cannabis y a la resina de cannabis del Anexo IV de la Lista Única Sobre Estupefacientes.

La Lista Única Sobre Estupefacientes data de 1961 e incluye a los narcóticos particularmente peligrosos para la salud humana que no tienne algún tipo de importancia terapéutica, la cual sí tienen el cannabis y la resina de cannabis.

La OMS llegó a esta conclusión luego de haber sometido a dichas sustancias a una rigurosa revisión científica, que fue pedida por pacientes y científicos que abogan por el fin terapéutico de estas sustancias. La revisión comenzó en noviembre de 2016 y el 24 de enero la OMS decidió enviar la carta.

¿Por qué piden que se retiren del anexo 4?

El hecho que el cannabis y la resina de cannabis aún se mantengan en esa lista impide un acceso legal por parte de los pacientes que necesiten consumir estas sustancias para aliviar el dolor que sienten por algún tratamiento frente una enfermedad. Ahí reside la importancia terapéutica de ambas.

De acuerdo con el comunicado oficial del International Cannabis and Cannabinoids Institute (ICCI), institución que reveló la carta de la OMS a Naciones Unidas, el ingreso del cannabis y de la resina de cannabis a esa lista “se debió a un enfoque parcial del cannabis motivado por motivos políticos en algunos países occidentales, en particular en los Estados Unidos, y no por razones científicas como lo exige esta convención”.

Según el comunicado, ahora lo gobiernos está obligados a garantizar la disponibilidad adecuada del cannabis para fines terapéuticos. La decisión definitiva está en las manos de la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas, cuyos miembros votarán en su sesión 62º en marzo del presente año en Viena (Austria).