Guerra de los clones: Los dilemas éticos, religiosos y legales de la clonación

La clonación de dos monos en China disparó el debate sobre las posibilidades de llevar el procedimiento a humanos.
Zhong Zhong y Hua Hua representan la primera clonación exitosa en primates. | Fuente: Academia China de Ciencias

El debate sobre la clonación humana ha vuelto. El exitoso experimento en primates, realizado este miércoles en el Instituto Nacional de Ciencias de China, desató el debate sobre las implicancias de llevar el procedimiento a humanos.

Sin embargo, la técnica que se empleó para realizar la duplicación genética en China no es ajena al trabajo científico en Perú: un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza, en Amazonas, clonó dos terneras en 2016.

El médico veterinario Luis Murga Valderrama, quien participó en la hazaña de las terneras, explicó a RPP Vital que los científicos peruanos usaron las mismas técnicas de clonación de los primates en China y de la famosa oveja Dolly hace más de 20 años.

El método consistió en eliminar el núcleo de óvulos de una vaca y reemplazarlo por una célula reprogramada, obtenida a partir del tejido de la oreja de una ternera Jersey pedigree. Esta célula luego fue implantada en una tercera vaca receptora. "Fue el mismo proceso de clonación que en China", señaló Murga a RPP Noticias.

Los casos de clonación de primates en China abren preguntas sobre los siguientes pasos en la investigación: si tomamos en cuenta que los seres humanos y los chimpancés compartimos el 99% del ADN, no es descabellado pensar en una hipotética duplicación genética en humanos.

LA LEY Y LA CIENCIA

No hay indicios de prácticas o experimentación de clonación en humanos en el Perú. Las leyes peruanas lo prohíben: la Ley N° 27636, aprobada en el 2002, castiga con hasta ocho años de prisión a quien “haga uso de cualquier técnica de manipulación genética con la finalidad de clonar seres humanos”.

“Las leyes dicen que sí se pueden hacer clonaciones en animales, pero lo que está prohibido por la ley y el catolicismo es hacer las pruebas en humanos”, apunta Murga.  Agregó que su trabajo genético está enfocado en el sector agropecuario y ganadero. "Personalmente, por ética profesional y mis conceptos, yo no quisiera ni pretendo inmiscuir estos temas de clonación en humanos".

ETICA Y RELIGIÓN

El psiquiatra Teobaldo Llosa, impulsor de la clonación humana a través del proyecto Clonacer, sostiene en su libro ‘...A mi imagen y semejanza’ que  su iniciativa “te sugiere y estimula a clonarte con tus seres queridos, con tus objetos preferidos y hasta con tu mascota”.

Aunque suene a ciencia ficción, ya existe una empresa en Estados Unidos que ofrece la clonación de mascotas. Viagen Pets, ubicada en Texas, cuenta con una lista de clientes que buscan vivir una ‘segunda vida’ de sus animales. El precio, tal como reporta el Washington Post, no es barato: la clonación de un gato cuesta 25 mil dólares; y la de un perro, 50 mil.

"Nadie va a parar hasta que un día se clone una persona”, señaló Llosa a RPP Vital. “Entonces es mejor prepararse con leyes, éticas, normas humanas e ideológicas para que no se hagan las cosas por lo bajo”.

La religión tiene una postura opuesta. El teólogo Jimmy Suazo asegura que la iglesia no está en contra de la clonación de especies, siempre y cuando esta contribuya al beneficio humano.

"La creación, desde el punto de vista religioso, está al servicio del hombre, como dominador. Pero con un dominio no abusivo, sino de administración. Por eso matamos animales para alimentarnos (...) Si los animales pueden ser instrumentos, medios para curarnos, protegernos, no habría ninguna contradicción”, comentó a RPP Vital.

“Pero las personas no, porque nosotros somos fin [no medios]. Somos dignos", agregó Suazo.

La clonación de la oveja Dolly en 1996 provocó una acalorada discusión en todo el mundo. Más de 20 años después, el debate sigue abierto.