Estudio revela que diagnósticos no son precisos en reconocer tendencia a paros cardíacos

Nueva investigación británica explica qué son los “falsos positivos” y los “falsos negativos” en los diagnósticos cardíacos a jugadores de fútbol adolescentes. La razón del estudio responde a las muertes frecuentes por paros cardíacos en futbolistas juveniles.

La investigación se realizó en jugadores de fútbol jóvenes de la Futbol Association. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: wattanachon

En un estudio científico publicado en la Revista Médica de Nueva Inglaterra se demostró que los diagnósticos médicos no son precisos en identificar enfermedades cardíacas, informa el Consejero Médico de RPP Noticias, Elmer Huerta.

De esta forma se demostró lo que son los falsos positivos y los falsos negativos en 11 000 jugadores de fútbol de la Futbol Association ya que con frecuencia en este tipo de jugadores se presentan las muertes súbitas por paro cardíaco.

La investigación se desarrolló en el plazo de 20 años, entre 1996 hasta el 2016 en jóvenes de 16 años en promedio (95% varones y 5% mujeres) a los que cuales se les realizó un cuestionario completo de su salud, un examen físico, un electrocardiograma y un ecocardiograma.

La muerte súbita por paro al corazón es cada vez más frecuente en jugadores de fútbol en el Reino Unido. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: SAMIphoto

Los resultados dieron que 42 jugadores jóvenes tenían trastornos cardíacos que los predisponía a la muerte súbita, 225 jugadores padecían de anormalidades congénitas en las válvulas cardíacas.

A lo largo de los 20 años de la investigación, 8 jóvenes habían muerto súbitamente. Sin embargo, lo sorprendente fue que de los jugadores de futbol que fallecieron, 6 habían tenido resultados normales en sus exámenes.

El doctor Elmer Huerta explica que los falsos positivos son aquellos 42 jóvenes a los que se les diagnosticaron una predisposición cardíaca a la muerte súbita, pero no les pasó nada, mientras que los falsos negativos son aquellos que tuvieron resultados normales en sus análisis, pero posteriormente murieron.

Huerta advierte que este tipo de investigaciones deben servir de alerta a las personas que cuando visitan a su médico exigen pruebas en demasía, cuando científicamente no es necesario. “La ciencia es rígida en lo que se debe hacer”, concluye.