Incontinencia urinaria afecta la autoestima

La incontinencia urinaria casi siempre se produce cuando la persona estornuda, tose, se ríe, o hace algún esfuerzo.
Morguefile

La incontinencia urinaria es un problema fisiológico, que puede repercutir en las relaciones sociales de una persona y afectar su autoestima, provocando estrés, ansiedad o depresión. Se caracteriza por la pérdida incontrolable de orina, y se presenta comúnmente en personas mayores.

En el Perú, la incontinencia urinaria afecta entre el 18% y 20% de la población adulta, principalmente a las mujeres, según la Sociedad Peruana de Urología.

La doctora Zarela Solís, presidenta del Sisol con especialidad en urología, afirmó que este problema está ligado a diversos factores como son multiparidad (varios embarazos), edad, falta de hormonas, y en varones, básicamente, por una complicación post quirúrgica del cáncer de próstata.

La incontinencia urinaria casi siempre se produce cuando la persona estornuda, tose, se ríe, o hace algún esfuerzo. Esta presión condiciona la relajación del músculo de la vejiga, explicó.

La pérdida de orina será mayor o menor dependiendo del tipo de incontinencia. En algunos casos puede acompañarse de dolor e infecciones de orina que se repiten con asiduidad.

Asimismo, señaló que hay que diferenciar la incontinencia y un desorden que puede tratarse. “Si hay una infección no es incontinencia, es una urgencia miccional, es una vejiga irritada, infectada, eso tiene tratamiento y puede curarse”, explicó.

Recomendó que como prevención se deben realizar los llamados ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos situados alrededor de la uretra y los del suelo pélvico. Este consiste en contraer y relajar reiteradamente el músculo pélvico, que es lo que impide la salida de la orina. Esta rutina se debe realizar varias veces al día, aumentando el número de repeticiones.

Dijo que para las personas mayores, incluso hay cremas que tienen hormonas y que pueden contribuir para poder mejorar este proceso.

La doctora sugirió que ante la frecuencia inusual de visitas al baño, se debe visitar a un ginecólogo o urólogo, además de una adecuada higiene para no presentar infecciones.