La vacuna contra la varicela previene infecciones generalizadas que pueden llevar a la muerte

La varicela es una enfermedad contagiosa caracterizada por la aparición de ampollas de pus en la piel y que de complicarse con neumonía o septicemia puede ser mortal.
La varicela es una enfermedad contagiosa y afecta principalmente a niños menores de 10 años. | Fuente: Getty Images

Edín Sánchez, padre de Brigitte recuerda con pesar la alegría que sentía al ver su rostro por las tardes, cuando llegaba a casa del trabajo. Ella falleció en el Hospital Belén de Trujillo cinco días después de experimentar síntomas menores de varicela. Tal vez la imagen que conserva de su hija en el celular nunca la borre, menos de su memoria.

“Eran las 5 de la mañana… Cuando llegó el médico, la movió, pero ya no reaccionaba”, cuenta. La historia de Brigitte es uno de los dos casos de muerte por varicela registrados por el Ministerio de Salud hasta inicios de este año. Si bien parece una enfermedad inofensiva, no lo es. Al menos 3028 peruanos, entre niños y adultos, sufrieron esta enfermedad en el 2018. La vacunación es clave.

“La vacuna de la varicela es sumamente importante porque, aun cuando la enfermedad en la mayoría de los casos suele ser benigna, no está exenta de que sea grave y tenga complicaciones como infecciones de la piel, sistémicas, generalizadas o del sistema nervioso central, y que puedan requerir hospitalización, unidad de cuidados intensivos, y lamentablemente en otros casos, la muerte. Por eso, es importante prevenir, empezando por los niños”, advierte el pediatra y exministro de Salud, Abel Salinas.

La varicela no es una enfermedad exclusiva de niños. Si un adulto no está vacunado, puede contraer la enfermedad. | Fuente: Getty Images

De complicarse con neumonía o encefalitis, la varicela puede llegar a ser mortal. Este mal es altamente contagioso causado por el virus de la varicela zoster. Entre sus principales síntomas se encuentra la picazón incesante que se muestra en el rostro, cuero cabelludo, tronco y extremidades. “Son ampollas pequeñas rellenas de un líquido claro, que en cinco días se secan y hacen costras”, explica el médico internista de la Clínica Ricardo Palma Julio Cachay.

“Las personas infectadas deben permanecer en casa para evitar que se propague la enfermedad, por lo menos hasta que las ampollas se hayan comvertido en costras. Al quedarse en cama, se evita que una persona no vacunada sea contagiada con este virus”, agrega.

VACUNA DE LA VARICELA

“La vacuna que pone el Ministerio de Salud incluye difteria, tétanos, pertussis, influenza tipo B y hepatitis B. En el caso de la vacuna de la varicela, no se puede combinar en la misma jeringa con alguna otra. Puede, en ese momento, colocarse en un sitio diferente del cuerpo otra vacuna, pero después de colocada la de varicela, deben pasar cuatro semanas antes de colocar una nueva”, comenta Salinas. 

Según el Ministerio de Salud, algunos pacientes perciben dolor en la zona donde se aplicó la vacuna, enrojecimiento o hinchazón. Fiebre, somnolencia o pérdida de apetito son otros de los síntomas que podrían presentarse. Esto se ve a partir de los 5 y 30 días siguientes de la vacunación.

PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

La mayoría de casos de varicela ocurren en niños menores de los 10 años, en adolescentes, jóvenes y adultos se presentan síntomas más severos. El Estado optó por incorporar esta vacuna en el calendario de vacunación, pues es considerada un problema de salud pública. Desde febrero, el Ministerio de Salud empezó una campaña gratuita de vacunación primero en niños menores de 2 años. Según Salinas, más adelante se incorporarán más grupos de edades.