Síndrome del corazón festivo: el mal cardíaco que se vuelve frecuente en Navidad y Año nuevo

Más de la mitad de los pacientes menores de 65 años que presentan este síndrome es por el consumo excesivo y brusco de bebidas alcohólicas. Una vida sin consumo desbordante de alcohol y con actividad física contante son las mejores medidas preventivas.

Las atenciones médicas por este tipo de anomalías cardíacas se incrementan por Navidad y Año Nuevo. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Trish233

Hace más de 40 años (1978) el investigador Philip Ettinger y su equipo del CMDNJ-New Jersey Medical School (EE. UU.) descubrieron que aumentaban considerablemente los casos de paciente con problemas cardiovasculares luego de haber pasado varios días libres como los de Navidad o Año Nuevo.

El estudio fue aplicado en 32 hospitales. La causa fue el aumento del consumo de alcohol durante las vacaciones. “Ettinger vio una asociación entre pacientes que tenían una intoxicación aguda por alcohol y el desarrollo de arritmias. Los otros nombres con que se conoce a este síndrome son del corazón de fiesta, de vacaciones o de fin de semana”, explica para RPP Noticias, la cardióloga del Centro de Diagnóstico por Imágenes de Clínica Internacional, Sara Ramírez.

Este síndrome cardíaco descubierto por Ettinger fue confirmado luego de 32 años cuando investigadores de la Universidad de Coímbra (Portugal) señalaron que este tipo de anomalías al corazón se debían por el consumo alto de alcohol.  

El consumo excesivo de alcohol es el principal causante de este síndrome. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: South_agency

La sintomatología de esta afección es la agitación y el dolor en el pecho, la aceleración de los latidos, la dificultad para respirar, el aturdimiento, la sudoración y los desmayos. La cardióloga Ramírez agrega que este tipo de síntomas lo presentan las arritmias en un corazón sano, sin factores de riesgo cardiovasculares aparentes.

“El síndrome del corazón festivo se presenta más en varones que en mujeres. Mayormente en personas jóvenes que han tenido una gran ingesta de alcohol, luego de un fin de semana o de largas jornadas de fiestas”, precisa Ramírez.

La ingesta exacerbada de alcohol libera hormonas de adrenalina y noradrenalina que afectan el sistema eléctrico del corazón y aceleran su ritmo.

Según la cardióloga, la mitad de los pacientes menores de 65 años pueden presentar este episodio si toman de manera excesiva y brusca el alcohol.