Niños de hogares violentos sufren desórdenes mentales y emocionales

Enrique Macher, director del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi, detalló que muchos de estos pequeños pueden usar en el futuro alcohol y drogas para mitigar su estrés psicológico.

Los niños que viven en hogares violentos muestran desórdenes postraumáticos y emocionales, lo cual origina en ellos escasa autoestima, depresión y ansiedad, advirtió el director general del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi, Enrique Macher Ostolaza.
 
El especialista detalló que en muchos casos estos niños, cuando crecen, utilizan alcohol u otras drogas para mitigar su estrés psicológico, lo que a la postre se convierte en una adicción que los puede acompañar hasta la adultez.
 
“Para estos niños que sufren maltrato, la violencia es una forma de vida, de expresar sus afectos. Por lo tanto, este comportamiento es "aceptable" para ellos, lo que hará que el ciclo del abuso continúe como un círculo vicioso por generaciones”, expresó el psiquiatra.
 
La violencia contra los niños no sólo es física, emocional o sexual, es también el abandono y la negligencia. “Un padre agresivo o abusador representa un peligro real para la salud y la vida del niño. Además, la violencia de los padres produce un sentimiento contradictorio de afecto, rechazo y dependencia emocional en el niño”, detalló.
 
Macher Ostolaza recomendó que, una vez identificado los casos de maltrato, se debe enseñar a los niños que son seres únicos e importantes para cultivar su autoestima. Es necesario que la familia acuda a un especialista para realizar terapia a fin de superar este problema.
 
Un niño inseguro, que sociabiliza poco, se autolesiona, tiene ideas suicidas y accidentes frecuentes, puede estar siendo violentado en casa. Para identificar estos casos es indispensable escucharlo atentamente, creer en la palabra del niño, no culparlo en ningún caso,  investigar la verdad y consultar con profesionales.