Temblor familiar benigno: La enfermedad neurológica que no permite escribir a Alfredo Bryce Echenique

El escritor nacional cumple hoy 80 años. Entre 5% y 10% de personas mayores de 60 años padece en el Perú este trastorno que afecta el sistema motriz, según el médico neurólogo de Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas, Danilo Sánchez.

Alfredo Bryce Echenique padece el temblor familiar benigno. | Fuente: RPP Noticias/Archivo.

El escritor peruano que hizo de su infancia un sello literario a nivel internacional está de cumpleaños. Alfredo Bryce Echenique acaba de cumplir 80 años. Si alguien ha tenido "una vida exagerada", como tituló algunos de sus libros, es él, quien ha llegado a los ocho decenios con una enfermedad grave que no le permite escribir.

“Yo ya no puedo escribir en computadora (…) Es una enfermedad familiar que se llama temblor familiar benigno”, reveló el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique durante una entrevista en el programa "Nada está dicho" de RPP Noticias. “Hoy me cuesta (escribir). Incluso ahora tengo una señora, a quien le cuento mis historias, ella las transcribe. Así estoy trabajando ahora”, agregó.

¿Qué es el temblor familiar benigno? ¿Qué efectos tiene en el cerebro humano a tal punto que no permite escribir a Alfredo Bryce Echenique? RPP Noticias se comunicó con neurólogo Danilo Sánchez, del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN), quien explicó que se trata de un trastorno neurológico que tiene como consecuencia la alteración del sistema motriz humano, es decir, produce una especie de temblor cuando hay movimiento.

“Son cambios que ocurren a nivel genético que producen algunas alteraciones bioquímicas a nivel cerebral, pero que simplemente hacen que la persona tiemble un poco más, sus funciones cognitivas están intactas”, define el especialista, quien afirma que si bien el escritor ya no puede escribir, su talento intelectual no se debería ver afectado.

EL neurólogo del INCN afirma que este tipo de temblor se presenta, de manera habitual, en las manos y en los brazos, pero también existe un temblor laríngeo (en las cuerdas vocales) que afecta la voz, también este tipo de temblor puede afectar la cabeza y las piernas.

¿Por qué como parte de su nombre se considera la palabra "familiar"? La razón es que este tipo de temblores se heredan de generación en generación. Asimismo, es benigno porque no se relaciona a alguna otra patología neurológica. “Obviamente este temblor va a dificultar para un escritor, por ejemplo, el escribir”, agrega Danilo Sánchez.

Por su parte, Fernando Lizárraga, médico neurólogo de la Clínica Internacional, señala que la denominación moderna de este tipo de afección al sistema motor es “temblor esencial”, y que, a diferencia del Alzheimer, es un temblor de intención. “Es un temblor que se produce cuando la persona voluntariamente quiere escribir, comer, coger la computadora”, dice.

Con un temblor de Parkinson, por ejemplo, el temblor se da cuando estás en reposo, mientras que con el temblor esencial es cuando el paciente tiene intención de acción: cuando coge un lapicero, quiere firmar, entre otras cosas, sostiene Lizárraga.

A diferencia del Parkinson, que el temblor es en reposo, el temblor familiar se activa en movimiento.. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Ocskaymark

¿EXISTE CURA OTRATAMIENTO?

Si el padre padeció la enfermedad existe hasta un 50% de probabilidad de que se herede el temblor esencial. “Todavía no tenemos cura, pero tenemos tratamiento sintomático”, afirma Lizárraga.

El objetivo del tratamiento es mejorar la calidad de vida del paciente y disminuir la intensidad del movimiento. “Este temblor (familiar benigno) incomoda al paciente. Este temblor lamentablemente cuando el paciente se vuelve más ansioso, tiembla más y es más dificultoso para él”, describe Lizárraga.

Danilo Sánchez del INCN, por su parte, explica que existen betabloqueadores, ansiolíticos o anticonvulsionantes que permiten aminorar el temblor al paciente.

El temblor familiar benigno o temblor esencial es más común de lo que se piese, dice el neurólogo Fernando Lizárraga, quien trabaja en el servicio médico público. Entre 5% a 10% de la población nacional mayor de 60 años lo padece, informa.