El éxito de tus resoluciones de año nuevo depende de tus objetivos

Para el especialista Peter Drucker el problema con los propósitos de fin de año es que son nada más que buenos deseos.
Año Nuevo se convierte en la época para establecer propósitos para cumplir en los próximos 365 días. | Fuente: Getty Images

El 2018 está empezando y muchos de nosotros estamos a puertas de trazar nuestras metas personales y profesionales. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Clinical Psychology en diciembre de 2016, confirma que entre los principales propósitos de Año Nuevo están perder peso, hacer ejercicio, dejar de fumar, cambiar de empleo y mejorar las finanzas.

El estudio explica que si bien en enero las personas llevan bien sus propósitos, es a partir de febrero cuando “el entusiasmo e intenciones comienzan a descender”.

Ámbitos. El especialista Ray Williams, autor de Breaking Bad Habits, nos presenta siete simples consejos para llevar al éxito nuestros planes del nuevo año.

1. Céntrarse en un solo objetivo. Es mejor establecer pocas metas alcanzables y específicas.

2. Enfocarse en cada día. No es necesario que sea víspera de Año Nuevo para establecer un propósito. Además, es importante saber que cumplirlos requiere de paciencia y perseverancia.

3. Hacer pequeños progresos. La tendencia de abandonar un propósito se debe a que los objetivos requieren de esfuerzo extra y no son de avance progresivo.

4. Buscar apoyo. Su familia, pareja o amigos pueden acompañarlos durante el proceso de cumplimiento de su propósito de fin de año.

5. Celebrar los pequeños éxitos. Por cada avance otórguese un premio que lo impulse a seguir.

6. Enfocar sus pensamientos. Adopte nuevas pautas de comportamiento optimista.

7. Concentrarse en el presente. Simplemente aproveche su día a día.

Planeación. De acuerdo con Peter Drucker, el problema con los propósitos de fin de año es que son nada más que buenos deseos, sin definir específicamente qué se quiere alcanzar y cómo se procederá. Para eso, el investigador establece el método SMAART:

S (Specific). Objetivos concretos y específicos.

M (Measurable). Objetivos que puedan ser medidos durante su progreso, para determinar si han sido alcanzados, o no.

A (Attainable). Objetivos realistas y alcanzables.

A (Action oriented). Objetivos activos.

R (Result oriented). Objetivos enfocados en resultados.

T (Time phased). Objetivos con fecha de cumplimiento.

Estrés positivo. El cumplir las metas de este nuevo año lo puede llevar a vivir situaciones de estrés, sin embargo, no todo es malo. Existe un tipo de estrés bueno: el eustrés está relaciono con la claridad mental y, bien gestionado, nos estimula para enfrentarnos a problemas, ser más productivos e incluso aumentar nuestra creatividad. Una investigación de la Universidad de Berkeley (EE UU) asegura que esta alteración puede ser, a largo plazo, positiva para la memoria, lo que favorece el rendimiento.