La ausencia del líder, una debilidad que puede volverse una fortaleza

Paolo Guerrero deberá cumplir los 14 meses de sanción que le impuso el TAS, castigo que fue suspendido y le permitió jugar en la Selección Peruana durante su paso por Rusia 2018. Especialistas en psicología deportiva explican el impacto de la sanción en el equipo.

Paolo Guerrero | Fuente: AFP

Según el medio brasileño GloboEsporte, la justicia suiza decidió revocar el efecto suspensivo superprovisional concedido en mayo al capitán de la Selección PeruanaPaolo Guerrero (34 años), que no volverá a jugar en lo que resta del 2018.

El Tribunal Federal de Suiza accedió en mayo pasado al recurso presentado por Paolo Guerrero, quien quedó habilitado para jugar el Mundial Rusia 2018 con la Selección Peruana.

Paolo Guerrero fue suspendido por catorce meses tras la decisión del TAS, luego de que este apelara a la pena inicial de seis meses que lo dejó sin jugar los partidos de repechaje.  
Si bien la ausencia del "Depredador" es una baja importante y definitivamente afecta a sus compañeros de la blanquirroja, hay un trabajo que se puede hacer para revertir una situación que es negativa para el equipo, para la afición y para el mismo Guerrero.

"Una debilidad la podemos convertir en una fortaleza", explica el psicólogo deportivo Guillermo Moscoso. "Con Paolo, quizá podíamos sentir que teníamos asegurado el triunfo; pero sin él, podemos asumir que seguiremos adelante en nombre de él".

El también psicólogo deportivo Franco Azcenso, destaca que en lo que durante la clasificación al Mundial Rusia 2018, la selección que dirige el argentino Ricardo Gareca ha tenido una buena gestión de sus emociones, controlando altos niveles de estrés y ansiedad en la cancha.

"Es una selección que ha demostrado tener una personalidad colectiva muy importante en momentos adversos, con resultados en contra y jugando de visita. Es una selección que ha demostrado -en temas psicológicos- una buena preparación, que no es de un día para otro sino que es un trabajo planificado del comando técnico".

Más que una figura

Paolo Guerrero es el líder de la blanquirroja, pero con o sin él, el equipo tiene un encargo y cada uno de los jugadores, un rol asignado por cumplir. "Más que un agente individual, el protagonista tiene que ser el equipo. Los jugadores están muy bien preparados psicológicamente y lo han sabido demostrar en partidos claves", remarca Ascenzo.

Con la primera suspensión provisional de 30 días impuesta al capitán de la escuadra peruana, pudimos verle un aspecto positivo: aquellos que tenían un exceso de confianza frente al rival, ahora 'pisan tierra' frente al reto de jugar sin una pieza clave.

Apoyo moral

Un deporte colectivo como es el fútbol, por lo general necesita de un líder que los guie, así que la presencia de esa figura -incluso desde la banca- puede ser positiva siempre que ese sea el diagnóstico que determine el psicólogo de la selección.

Esta participación también ayudaría al mismo Paolo a sobrellevar el mal momento que atraviesa. "El deportista debiera sentir el apoyo de su familia, de su mismo entrenador, y el compañerismo del resto de colectivo que llegará por sí solo”.

Por su parte, los hinchas también pueden revertir este escenario adverso. "Depende de quienes manejan la opinión pública. Si el mensaje es seguir adelante y seguir fortaleciendo al equipo. La situación de debilidad el hincha lo va a convertir en fortaleza”, concluye el experto.