Los grupos de Whatsapp de padres de familia: los pros y los contras

Especialistas analizan los aspectos positivos y negativos de esta nueva tendencia.
Incesantes mensajes pueden generar caos y malos entendidos con otros padres. | Fuente: Getty Images

¿Tiene hijos pequeños en edad escolar? Si la respuesta es sí, entonces es muy probable que forme arte de más de un grupo de Whatsapp de padres de familia. Idealmente, estos sirven para difundir información sobre el quehacer escolar, pero pueden terminar siendo un caos bullicioso de mensajes que no tienen cuando cesar.

“Los padres tienen varios grupos de Whatsapp para el colegio: se hace el grupo del salón, donde se comparte información general y están todos los padres de familia, así como la tutora. A la vez, las madres hacen su propio grupo para comentar cosas mucho más puntuales sobre los hijos. También existen los grupos solo de papás; en general estos sub grupos se forman porque hay intereses en común, tales como jugar un partido de fútbol”, nos comenta Christian Martínez, psicólogo y padre de un niño de 5 años.

Existen algunas normas de etiqueta social virtual que es muy fácil trasgredir en este tipo de dinámicas. | Fuente: Getty Images

Más dinamismo

Para Martínez, los grupos de Whatsapp son sumamente dinámicos y prácticos a la hora de coordinar temas relacionados a la escuela. “Yo lo considero más efectivo que las típicas agendas escolares. Tanto para las tareas, las reuniones, o incluso para las fiestas. Por Whatsapp se mandan las invitaciones y todos quedan enterados. Además, gracias a este método se pueden conocer a los padres de los amigos de los hijos, lo cual es importante saber para estar enterados del ámbito en el que se mueven los menores”, indica.

En nuestro afán de comunicarnos con los demás podemos dar una mala impresión de nosotros. | Fuente: Getty Images

Idea equivocada de los demás

Existen algunas normas de etiqueta social virtual que es muy fácil trasgredir en este tipo de dinámicas. En nuestro afán de comunicarnos con los demás podemos dar una mala impresión de nosotros. Cuando el mensaje es escrito, al no verse la expresión facial de quien lo escribe, las conclusiones de cada uno son mucho más arbitrarias. Es decir: alguien puede tener una intención conciliadora, pero desde fuera se puede interpretar como agresivo o invasivo al faltar la componente de la comunicación no verbal”, explica la psicoterapeuta Vanessa Abrines a El País.

Los grupos de Whatsapp son sumamente dinámicos y prácticos a la hora de coordinar temas relacionados a la escuela | Fuente: Getty Images

Saturación

Estar las 24 horas del día pendiente de los temas escolares de los niños puede llegar a saturarnos y no vivir junto a ellos otros aspectos de la vida familiar. “Es usual que en este tipo de grupos se realicen muchas preguntas, indicaciones para hacer las tareas, coordinaciones para reuniones o recordatorios para escuela de padres”, indica Martínez. Esto, si bien es muy efectivo y rápido, también puede llegar a saturarnos. Abrines recomienda saber poner un límite y –si lo vivimos como una obligación- retirarnos de manera educada.