Relación padre e hijo influye en el desarrollo social y emocional de los niños

La presencia física y emocional de la figura paterna tiene un papel fundamental en la construcción de identidad de los hijos.
La relación padre e hijo genera mayor autoestima y seguridad en los niños. | Fuente: Getty Images

El nacimiento de un hijo es un hecho que despierta nuevas emociones, expectativas y proyecciones para los padres. El papel de la madre es reconocido por su importancia en los primeros años de vida de un niño. Sin embargo, en ocasiones se resta relevancia a la figura del padre dentro de las tareas que suelen atribuírsele casi en su totalidad a las madres.

El psicólogo chileno, Daniel Holloway, explica que “el padre tiene un papel fundamental en diversos aspectos que se refieren a la construcción de la identidad en los hijos, ya que su presencia favorece que el vínculo de apego, que ocurre cuando éste también asume sus cuidados, como mudarlo, darle de comer y por, sobre todo, hacer presencia frente a él, con el fin de que la madre no sea la única en todo este proceso".

El rol de ambos padres es fundamental, pese a que el primer vínculo fuerte de fusión y apego, tanto de la gestación, nacimiento, o adopción, es el lazo materno. Sin embargo, el progenitor que está presente y participa activamente en la crianza, genera mayor autoestima y seguridad en el hijo

Los niños que desarrollan una relación sana con ambos padres, con el paso del tiempo muestran mayor autoestima y seguridad. En este contexto, Daniel Holloway puntualiza que “cada etapa de la vida del niño es una oportunidad para vivenciar sus sueños, miedos y alegrías, además de ayudarlo a que pueda elaborarlos y darles un asidero en la realidad”.

La actitud de los padres hacia sus hijos va a ser determinante a la hora de que estos logren un correcto desarrollo. | Fuente: Getty Images

LA TEORÍA DEL APEGO

El vínculo emocional entre hijos y padres o con quienes cumplen el rol de cuidadores, tiene relación con esta teoría. Según el profesional, esta conexión proporciona la seguridad emocional indispensable para un correcto desarrollo de la personalidad del niño.

Esta creencia se sustenta, de acuerdo con el psicólogo, “en que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el lazo)”.

Por lo tanto, la función paterna será fundamental para el logro de un apego seguro, en la medida en que sea soporte emocional para la madre y los hijos, al mismo tiempo que figura de autoridad, sin caer en el autoritarismo.

Finalmente, el psicólogo sintetiza que “la actitud de los padres hacia sus hijos va a ser determinante a la hora de que estos logren un correcto desarrollo” y, por tanto, “deben ser cuidadosos a la hora de tratarlos, teniendo siempre en cuenta que cada proceso se vive de manera diferente”.

Esto forjará un camino para que la niña y/o el niño, crezca en un ambiente sano y con una personalidad fuerte, para enfrentar de la mejor manera cada etapa de su crecimiento.