Sociedades influenciadas por percepciones, son manipulables

A propósito de que el Perú es el cuarto país que más distorsiona la realidad, según una encuesta aplicada por Ipsos en 38 naciones.

La percepción, es decir, dejarnos llevar por impresiones y sensaciones que pueden conducirnos a una mirada imprecisa de lo que en verdad ocurre; es muy frecuente en nuestra sociedad. El Perú es el cuarto país que más distorsiona la realidad, luego de Sudáfrica, Brasil y Filipinas, según una encuesta aplicada por Ipsos en 38 naciones.
 
El análisis midió la diferencia entre la percepción de la gente y las cifras oficiales sobre temas sociales, como salud, religión, capacidad económica e inseguridad ciudadana. El estudio arrojó que la mayoría de países encuestados sobreestima los indicadores reales. Por ejemplo, en el Perú la mayoría creyó que la tasa de embarazo adolescente alcanza el 39 %, cuando la medición indica un 4.8 % de menores de edad gestantes. 
 
De acuerdo al psicólogo Christian Martínez, hay un factor cultural que distorsiona la realidad. "Esto es más preocupante porque la sociedad al parecer tiene la mala costumbre de no informarse y basarse en supuestos y creencias...eso ha permitido que estadísticas o investigaciones no tengan el real peso, y se dejen llevar por falsas especulaciones".
 
Esto se ve a diario en los titulares sensacionalistas y en los chismes y rumores a los que se les da crédito. "Nos da flojera investigar y cuestionar. Es un tema más cultural que netamente psicológico".
 

Una sociedad desinformada y que no se autocuestiona, es fácil de caer en psicosociales o 'cortinas de humo'. | Fuente: Getty Images

Después nos preguntamos ¿por qué funcionan las 'cortinas de humo' y los psicosociales?

Para Martínez, el ubicarnos como el cuarto país que más distorsiona la realidad, nos muestra como una sociedad desinformada, porque no cuestiona la información que recibe y automáticamente la toma como cierta. "Somos un país que se deja llevar por algunas personas o situaciones, que no es capaz de poder cuestionarse y automirarse para ver cuál es la realidad de las cosas".

Por otro lado, dice el especialista, la percepción a veces es motivada por una mirada negativa de las cosas, una lógica que ha servido a los seres humanos para subsistir. "Desde la psicología evolucionista, eso servía para la preservación de la especie. Por ejemplo, ver a un animal como alguien venenoso o carnívoro, ayudó a sobrevivir".