La nube de polvo del atentado del 11 de septiembre está asociado a un riesgo cardíaco

Estudio de la Universidad de Nueva York explica que la presencia de químicos surgidos tras el atentado del 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center incrementa niveles de colesterol y problemas cardiovasculares.

La exposición a los químicos tras el atentado del 11 de setiembre poniéndolos en riesgo de padecer un problema cardíaco, con un 20% más de posibilidades. | Fuente: AFP

11 de septiembre del 2001. Una fecha que dejó una cicatriz en la memoria de la historia de la Humanidad. Hace 17 años, los atentados en Estados Unidos no solo se llevaron la vida de 2973 personas, sino que dejó una estela de miedo e incertidumbre que afectó la salud mental y física de los habitantes de la ciudad.

Un estudio publicado en la revista Enviorment International explica que, en el caso particular del colapso de las Torres Gemelas, la nube de polvo causa tras el desplomo llevaba consigo una mezcla de químicos y sustancias cancerígenas como el ácido perfluorooctanoico (PFASs), usado en décadas atrás para la fabricación de productos resistentes al agua o elaborados a base de teflón.

La investigación afirma que esta exposición causó niveles anormales de colesterol en adolescentes y adultos jóvenes que fueron niños cuando sucedieron los ataques, poniéndolos en riesgo de padecer un problema cardíaco, con un 20% más de posibilidades.

El doctor José Luis Cabrera explica que los efectos negativos de esta nube de polvo que invadió hogares, escuelas y espacios públicos en la Gran Manzana, especialmente en bebés y niños, pueden afectar otros órganos como los pulmones.

Un estudio publicado en la revista Enviorment International explica que, en el caso particular del colapso de las Torres Gemelas en Nueva York. | Fuente: AFP

“Es increíble la cantidad de sustancias que se pueden producir de la combustión por un hecho de esa naturaleza: desde el combustible del avión, el humo de los plásticos, de los elementos de oficina que se quemaron o las computadoras. No solo se da irritación en los ojos, sino también faringitis, laringitis y problemas de asma hasta enfermedades agravadas como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica y fibrosis pulmonar”, comenta.

Las consecuencias pueden verse incluso décadas después. “Se cree que los órganos respiratorios son bien difíciles de presentar síntomas a mediano plazo, como cáncer de pulmón o de órganos respiratorios a partir de esa exposición. Sin embargo, es muy difícil de estimar un tiempo, porque depende de cuánto tiempo se demoró en liberarse la atmósfera de estas sustancia”, explica Cabrera.

Leonardo Trasande, autor del estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, comenta que la asociación entre los PFASs y el colesterol no es un campo de investigación reciente. “El incremento de niveles de colesterol se relaciona con consecuencias a largo plazo, por lo que se debe reforzar el monitoreo de la salud cardíaca en niños que se vieron expuestos en este atentado, además de la necesidad de mantener una dieta saludable y actividad física regular”, comenta.

En el caso peruano, Cabrera comenta que se deben tomar las mismas recomendaciones en casos de incendios y colapso de edificios por terremotos. “De manera automática se debe evacuar e irse a vivir a lugares donde no se exponga a estas sustancias. Pero, si no se puede, el uso de mascarillas con filtros especiales es recomendado. No es lo mismo que las usadas para daño biológico. Se deben tomar medidas de limpieza para eliminar completamente las partículas”, afirma.

En el caso peruano, Cabrera comenta que se deben tomar las mismas recomendaciones en casos de incendios y colapso de edificios por terremotos. | Fuente: Getty Images

Volviendo a la investigación inicial, realizada en 123 neoyorkinos nacidos entre el 11 de setiembre de 1993 y el 10 de setiembre de 2001, los altos niveles de colesterol responden a que estuvieron enlistados en el registro sanitario del World Trade Center, además de 185 personas de ese grupo de edad que no estaban en esa lista.

De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades y Prevención del Programa de Salud del World Trade Center, los problemas de salud más comunes entre los afectados son el trastorno de estrés postraumático, depresión, así como condiciones de respiratorias, como asma, y problemas de reflujo gastroesofágico. Las complicaciones del corazón, sarcoidosis y mayores posibilidades de iniciarse en tabaquismo y alcoholismo.

Este es un ejemplo de que no solo nuestra salud mental se ve en riesgo al enfrentarse con estos hechos, sino también el buen funcionamiento de nuestros órganos.